Un jefe de policía, el mayor Edwin Boris Durán Quiroga, fue ordenado a detención preventiva en la cárcel de Palmasola tras ser imputado por delitos de violencia familiar y doméstica, así como aborto forzado contra su pareja, una mujer de 26 años. Durán desempeñaba sus funciones en la estación policial de Los Tusequis.

El caso fue denunciado el 28 de mayo, lo que llevó a la intervención de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) y la Fiscalía. Tras las investigaciones, se imputó a Durán por los mencionados delitos y se solicitó su detención debido a la existencia de pruebas considerables.

La fiscal Carrasco presentó el caso ante la jueza cautelar Alejandra Menacho, argumentando que las pruebas demostraban claramente la violencia ejercida por Durán. Durante la audiencia, se destacó que Durán tenía antecedentes de violencia contra su ex esposa, lo que reforzaba la gravedad de la situación actual.

Este, en su defensa, negó las acusaciones y afirmó que no tenía una relación con la denunciante. Sostuvo que estaba viviendo nuevamente con su esposa y sus dos hijos menores con discapacidad. Pese a sus declaraciones, la jueza Menacho procedió a valorar las pruebas presentadas por ambas partes antes de emitir su fallo.

La jueza dictaminó una detención preventiva de 90 días en la cárcel de Palmasola para Durán. Tanto la Fiscalía como el abogado de la víctima, Joadel Bravo, apelaron el veredicto, buscando posiblemente una extensión del período de detención o una revaluación de las pruebas y circunstancias del caso.

El caso ha generado atención debido a la posición de autoridad de Durán y los serios cargos en su contra, resaltando nuevamente los problemas de violencia doméstica y abuso de poder en la región.