Por Alfredo Colque Machicado.Tarija amanece cada día con malas noticias, incendios, una sentencia judicial de Bs. 6 millones que amenaza con congelar las cuentas de la Gobernación y un dólar que sube y sube sin freno, tanto que parece no tener techo, pero el problema dejó de ser técnico, hoy se traduce en hambre, en obras paradas y en sueldos que ya no alcanzan, todo por culpa de un modelo socialista fracasado, un modelo que este nuevo gobierno quiere mantener, gracias a esa incapacidad el dólar se va a las nuves y la inflación también, ahora vivimos en «flotación administrada». ¿Resultado? El dólar flexible ya ronda los Bs. 11.50 – 12.00. ¿Y qué pasa cuando el dólar sube? Sube todo.Antes el Banco Central vendía dólares a Bs. 6.96 y todos felices y no por el tipo de cambio fijo sino porque había dólares, hoy el tipo de cambio es «flexible», es decir que el Estado soltó el precio y el mercado hizo lo suyo, efecto de eso hoy no hay dólares y si los hay cada dólar ya supera los 11 y 12 bolivianos en la calle, pero ¿Quién decide eso? Nadie y todos, te explico, lo decide la oferta y la demanda, lo decide el miedo de la gente, lo decide la falta de reservas y el BCB ya no tiene con qué intervenir, por eso el dólar no llega.Y este es un problema que todavía se va complicar ya que el País importa el 70% de lo que consume, desde el trigo para el pan hasta el diésel para el transporte, según el INE, la inflación acumulada a junio 2026 ya supera el 8% pero esa es la oficial, en la calle la inflación de los pobres es mucho mayor, el pan subió de Bs. 0.50 a Bs. 1, pero el tamaño no, la botella de aceite que costaba Bs. 15 hoy está en Bs. 28, la carne de pollo de Bs. 12 el kilo a Bs. 28 y de la carne de res mejor ni te cuento, porque ahí si vamos a llorar y en otros rubros la inflación es mucho peor, en resumen y para que se entienda bien solo voy a decir que el que gana Bs. 3.000 al mes, hoy compra lo mismo que compraba con Bs. 1.500 el año pasado, es decir que hemos perdido el 50% de poder adquisitivo de nuestro dinero.Y eso es un golpe duro al bolsillo de la gente, porque con el dólar caro, todo sube, el diésel, la gasolina, los repuestos, los medicamentos, los materiales de construcción, los alimentos, sube todo y en Tarija esto se siente mucho más, porque nuestro Departamento importa casi todo y como dependemos de la renta hidrocarburífera para obras, salud, educación y para prácticamente todo y cuando esos dólares del gas que a propósito nos pagan en dólares y no en bolivianos a la Gobernación no llegan, se para el Departamento, mucho más cuando se asoman las deudas de anteriores gestiones, este mes por ejemplo la Gobernación debe pagar 17 millones de bs entre banca y FNDR y como si eso no fuera suficiente le cae encima una sentencia de 6 millones de bs más por un contrato mal hecho en gestiones pasadas y si el MEFP ejecuta el débito automático, adiós inversión pública.En este panorama, ¿dónde veremos dólares en Tarija? en la feria de Santa Anita, en miniatura, en billetes de fantasía, dólares de juguete que cuestan 5 bolivianos reales, pero que al menos no se devalúan, es trágico y es cómico a la vez, yo diría la ironía más cruel, porque mientras el país real se queda sin dólares para producir, el país de las maravillas sigue vendiendo dólares para soñar.Pero más allá de la fantasía, ¿Qué se necesita para que baje el dólar?, sencillo que entren más dólares de los que salen, eso significa exportar más, producir lo que hoy importamos, dar seguridad jurídica para que inviertan, nacionalizar la explotación del oro y generar confianza en el boliviano, pero eso parece que no está en los planes del Gobierno Nacional.En conclusión, debo señalar que esta crisis cambiaria, tienen el mismo origen, centralismo y falta de autonomía, ya no se puede tapar el sol con un dedo el Estado Central administra mal las reservas, y a Tarija le toca pagar la factura, por eso la devolución de competencias que no nos corresponden y la lucha por la Autonomía Financiera no son un capricho, son un salvavidas, si no decidimos sobre nuestros recursos, si no tenemos dólares para invertir, si seguimos pagando los errores ajenos, entonces en Tarija lo único que nos va a quedar son los dólares de Santa Anita y con esos no se compra ni un solo pan, pero alcanzan para seguir soñando. Navegación de entradasTARIJA FRENTE AL ESPEJO: DE EXPORTADORES A IMPORTADORES DE GAS, SIN UN DÓLAR EN EL BOLSILLO