Wendy Carlos Cazon/El Andaluz

La presencia de casos de rabia bovina en el departamento de Tarija mantiene en alerta al sector campesino, que denuncia la falta de vacunas oportunas para prevenir la enfermedad, los productores aseguran que el ganado continúa muriendo en varias comunidades de Cercado y piden a las autoridades fortalecer las acciones de control y prevención.

El representante del sector campesino, José Soruco, explicó que la enfermedad no es reciente y que los primeros casos comenzaron a registrarse desde la pasada gestión, indicó que varios ganaderos intentaron salvar a sus animales aplicando distintos tratamientos, sin obtener resultados, hasta confirmar que se trataba de rabia bovina.

Soruco señaló que la falta de vacunas disponibles antes de la aparición de los casos complicó la situación y permitió que la enfermedad se expandiera entre el ganado y que en años anteriores este mal provocó grandes pérdidas para los productores, aunque actualmente existen vacunas para prevenirlo.

“La vacuna no estaba a la disposición en la veterinaria; llegada la enfermedad, recién en las veterinarias hacen la adquisición para poder vender al productor, entonces ese tiempo es que la enfermedad avanza”, agregó.

Respecto a las zonas afectadas, el dirigente indicó que no cuenta con una cifra oficial sobre la cantidad de animales muertos, ya que considera que esa información corresponde a las autoridades competentes, afirmó que durante sus recorridos por las comunidades ha podido evidenciar que el problema se presenta en diferentes sectores de Cercado.

Mencionó que algunos productores ya comenzaron a vacunar a su ganado por la preocupación que existe, aunque otros todavía no realizaron esa medida preventiva, lo que mantiene el riesgo de que la enfermedad continúe propagándose.

La rabia bovina afecta el sistema nervioso de los animales y suele manifestarse con cambios en el comportamiento, agresividad, excitación, parálisis progresiva y otras alteraciones neurológicas, por la situación el sector campesino pidió a las autoridades garantizar el abastecimiento de vacunas y reforzar las campañas de prevención para evitar mayores pérdidas económicas entre los ganaderos.