Wendy Carlos Cazon/El Andaluz

Las conexiones clandestinas de aguas residuales en la quebrada Víbora Negra, en el barrio Abaroa, representan un riesgo para la salud y el medio ambiente, por ello, el Gobierno Municipal de Tarija anunció el taponamiento de las descargas ilegales para frenar la contaminación y los malos olores.

El vocal de la Federación Departamental de Juntas Vecinales (FEDJUVE), Edwin Arana, informó que las lagunas de tratamiento se encuentran colapsadas y ya no cumplen la función para la que fueron construidas, señaló que existen viviendas, curtiembres y talleres mecánicos que realizan descargas directas hacia los ríos y quebradas mediante instalaciones ilegales.

Arana manifestó que este problema no es reciente y responsabilizó tanto a la actual gestión municipal como a las anteriores por la falta de planificación y control, explicó que la contaminación se agravó con el paso de los años y advirtió que el agua contaminada llega hasta las zonas agrícolas, donde es utilizada para el riego de cultivos.

Añadió que anteriormente se intentó reparar los daños ocasionados, aunque aseguró que se desconocen los resultados de esas acciones y recordó que la calidad del agua pasó de una clasificación de clase C a clase D, reflejando un mayor deterioro.

“Se manejo más de una manera política sin una base técnica y lo que la población reniega y es lo que ahora se nota en la salud de la población tarijeña”, mencionó.

Por su parte, el secretario de Medio Ambiente, Fernando Castellanos, señaló que la quebrada es una fuente permanente de contaminación y que, pese a que los propietarios fueron notificados para conectarse a las tuberías de COSAALT y dejar de descargar sus aguas residuales, no cumplieron con la disposición, por lo que el municipio procederá al taponamiento de las conexiones clandestinas.

El director de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR), Álvaro Baldiviezo, informó que el plazo otorgado para regularizar las conexiones ya venció y que los trabajos comenzarán desde la Av. Ballivián y se desarrollarán mediante un cronograma que se extenderá durante toda la semana hasta llegar a la quebrada del Monte.

“El propósito de este embovedado era para que las aguas fluviales puedan correr por la quebrada, pero ahora esta se encuentra en el centro de la ciudad y que las viviendas que se encuentran a los costados de la quebrada empezaron a hacer sus conexiones se podría decir clandestinos, pero COSAALT tienen tubos ahí donde se pueden conectar correctamente”, agregó.

Durante la inspección realizada por el municipio se identificaron 106 conexiones, de las cuales 56 corresponden a viviendas que descargan sus aguas residuales directamente a la quebrada y solo entre seis y ocho familias decidieron conectarse al sistema de alcantarillado, mientras que el resto hizo caso omiso a las notificaciones emitidas por las autoridades municipales.

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