Wendy Carlos Cazon/El Andaluz

Los productores vitivinícolas de Tarija ven con optimismo la llegada de bajas temperaturas, ya que consideran que favorecerán al sector productivo, José Luis Sánchez, vocero de la Asociación Nacional de Productores Vitivinícolas de Tarija (ANAVIT), señaló que el sector logró cerrar la última Vendimia con resultados alentadores tras varios años difíciles.

«Estamos esperando más frío todavía, ojalá que entre un frente frío fuerte con dos semanas de grados bajo cero, porque eso significa para nosotros recuperación y descanso de la planta, si esto continúa la vitivinicultura del Valle Central de Tarija se proyectaría a una recuperación después de tres años de pérdida», afirmó.

Sin embargo, Sánchez advirtió que los conflictos sociales y los bloqueos están generando preocupación entre los productores, ya que muchos insumos llegan desde otros departamentos y del exterior, por lo que el incremento de precios ya está afectando, cada vez que se anuncian medidas de presión o bloqueos, los costos suben sin ningún tipo de control.

El representante de ANAVIT también remarcó la necesidad de ampliar la frontera productiva para responder a la creciente demanda de la variedad Moscatel de Alejandría, utilizada principalmente para la elaboración de singani, señaló que la inversión necesaria para establecer una nueva hectárea de vid con riego adecuado oscila entre 30.000 y 40.000 dólares, una cifra que muchos pequeños productores no pueden asumir.

«Estamos estancados en este momento con buenas posibilidades de ampliación por la demanda de singani, pero tomamos malas decisiones y el país no está funcionando en este momento», manifestó.

Sánchez lamentó la falta de respuesta de las autoridades y las dificultades para acceder a créditos del Banco de Desarrollo Productivo (BDP), situación que, frena la ampliación de los cultivos y limita el crecimiento económico que la vitivinicultura podría generar para Tarija.