Redacción Central/El Andaluz

Investigan al asesor de Milei y de la extrema derecha, Fernando Cerimedo, por su influencia en el Gobierno de Bolivia. La presencia del arquitecto digital detrás del ascenso de la ultraderecha en Argentina y Brasil ha motivado una investigación legislativa en el país. El diputado Antonio Pino, de la alianza Libre, ha exigido al Ejecutivo aclarar el rol de un hombre conocido por sus métodos de «guerra de guerrillas digital», desinformación y la creación de aparatos de propaganda como La Derecha Diario, uno de los principales medios de agitación del gobierno de Javier Milei.

La sombra de la ultraderecha en el Palacio Quemado

La fiscalización iniciada por el diputado Pino busca determinar si el Estado boliviano ha abierto sus puertas a un operador clave de la nueva derecha radical latinoamericana. La Petición de Informe Escrito (PIE) enviada al ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, es directa: ¿qué hace y qué poder tiene en Bolivia el hombre que ayudó a llevar a Milei al poder?

“Con preocupación vemos que un ciudadano argentino, ahora empoderado desde la Presidencia, se presenta en instituciones públicas para dar línea de gobierno”, denunció Pino. La investigación pide conocer su estatus migratorio y si tiene autorización para negociar en nombre del Estado, un poder que lo colocaría como una figura de facto en la toma de decisiones.

¿Quién es Fernando Cerimedo? El “monje negro” de Milei

Autodefinido como un representante de «la derecha latinoamericana», Fernando Cerimedo es mucho más que un consultor. Su nombre está asociado a las tácticas más agresivas de la política digital:

  • Propaganda y desinformación: Es el fundador de La Derecha Diario, un portal que funciona como un «diario troll» y es una de las cuentas más compartidas por el propio Javier Milei para difundir su mensaje y atacar a opositores.
  • Vínculos con la extrema derecha global: Descrito como «el hombre MAGA en América Latina», tiene lazos con el trumpismo; fue investigado en Brasil por difundir la teoría del fraude electoral en favor de Jair Bolsonaro y se asoció en España con figuras de la prensa cercanas a Vox.
  • Tácticas maquiavélicas: El propio vicepresidente boliviano, Edmand Lara, lo calificó como «un tipo maquiavélico capaz de todo», confirmando que fue contratado por Paz en la segunda vuelta. Cerimedo se jacta de sus métodos, como cuando admitió haber usado trolls para revertir la imagen negativa de Bolsonaro entre la comunidad gay, afirmando: «La verdad no es un valor».

Su influencia en el gobierno de Milei es tal que figuras de su entorno mediático, como el editor de La Derecha Diario, han sido nombradas en cargos de comunicación digital del Estado argentino, demostrando su capacidad para colocar a sus operadores dentro del poder.

El giro a la derecha de un gobierno débil

La presencia de un estratega de la ultraderecha en Bolivia no es casual. Ocurre, según el analista Luis Alberto Ruiz, en un momento de extrema debilidad para el presidente Rodrigo Paz, quien sufrió una gran derrota a nivel nacional en las elecciones subnacionales.

Ante este panorama, Paz necesita «oxígeno político» y «nuevas alianzas». La contratación de Cerimedo sugiere una decisión estratégica: ante la falta de apoyo político tradicional, el gobierno podría estar optando por importar el manual de la extrema derecha: polarización, «batalla cultural» y control de la narrativa a través de métodos de agitación digital.

La influencia de Cerimedo ya se estaría materializando. La creación de la Unidad de Comunicación Estratégica, bajo control directo de la Jefatura de Gabinete, es vista como un movimiento para centralizar el mensaje y aplicar las tácticas del asesor argentino, endureciendo la línea del gobierno frente a las críticas y la conflictividad social.