Por: Alfredo Colque Machicado

De un día para otro el kilo de pollo en Tarija pasó de 12 a 28 bolivianos, más del 100% de aumento y no hubo aviso, no hubo explicación, no hubo autoridad, solo miles de familias tarijeñas haciendo cuentas en las filas del mercado para ver si los centavos en el bolsillo les alcanza para el almuerzo de hoy.

El pollo no es un lujo, es proteína básica, es el almuerzo de escolares, de albañiles, de jubilados y de todas las familias que viven de al día, pero cuando el pollo se vuelve inaccesible, no sube solo el precio, sube también la desesperación de miles de familias que ven sus ollas vacías y que sólo se llenan con la impotencia de no poder darle de comer bien a los suyos.

Y mientras el pueblo sufre el alcalde duerme, a pesar de que el Gobierno Municipal de Tarija tiene competencias claras sobre este tema, pero las está incumpliendo una por una, por ley debe controlar la especulación, el agio y el sobreprecio a través de Defensa del Consumidor, sin embargo, hoy no hay ni un solo inspector en los abastos, ni en el mercado central y mucho menos en el Campesino.

Debe quedar claro que por Ley es el alcalde quién debe garantizar el abastecimiento y la seguridad alimentaria de los ciudadanos tarijeños con productos de primera necesidad y a precio justo, pero hoy nuestra primera autoridad municipal guarda silencio, él sabe que debe regular los mercados y ferias, pero además sancionar a los intermediarios que abusan, pero no lo hace por eso en Tarija son los intermediarios quienes mandan.

Señor alcalde no es necesario que ese trabajo lo haga usted personalmente, pero puede instruir a la unidad que corresponde y esa oficina debe informar a la población y explicar las causas del alza del precio del pollo, pero desde el municipio no hay nadie que diga o haga algo al respecto, al contrario, hoy el silencio es la única respuesta oficial, ojo que no estoy pidiendo algo que no corresponda, estoy exigiendo que cumplan la ley que ellos mismos juraron respetar.

Pero cual es el problema ¿especulación o desabastecimiento? nadie sabe, nadie explica nada, ni el municipio ni los productores, será que ¿subió el maíz y la soya? será que ¿hay influenza aviar y se murieron los pollos? será que ¿los distribuidores están acaparando para vender más caro? Será que como asegura mi amigo Julio Cesar Fernández Paz de Radio FIDES ¿el diésel caro no dejo traer los pollitos bebes? nadie del municipio, ni de los avicultores sale a dar la cara y sin información oficial, el rumor mata y el precio también, mientras tanto, 4 vivos se llenan los bolsillos y miles de familias pagan la factura.

No podemos esperar sentados, por eso como economista, pero sobre todo como ciudadano propongo 3 golpes directos al mercado. Primero, boicot ciudadano organizado: «10 DÍAS SIN POLLO» del 18 al 28 de agosto, en Tarija nadie compra pollo, lo reemplazamos con huevo, sardina, lenteja y puchero o menudo, no se olviden que el pollo es perecible y si los galpones se llenan y el producto se echa a perder, el precio baja solo, al bolsillo se le habla en su idioma.

Segundo, ferias directas productor-consumidor, que el municipio despierte y habilite 2 veces por semana espacios en cada distrito para que el avicultor venda su producto directo al consumidor, sin intermediarios, sin especuladores, el municipio solo pone la logística y se gana el apoyo de todo el pueblo.

Tercero, mesa de emergencia más sanciones, Intendencia, Defensa del Consumidor, avicultores y juntas vecinales, donde se ponga sobre la mesa una explicación pública de las causas del alza de este producto y si hay acaparamiento comprobado, multas ejemplares, la ley ya existe, lo que falta es voluntad del Municipio para aplicarla.

Que se entienda bien no estoy pidiendo pollo regalado, estoy exigiendo respeto al consumidor, respeto al bolsillo de los tarijeños, respeto a la ley, respeto a la gente que madruga a trabajar, porque si las autoridades no controlan el mercado, entonces el mercado nos va a controlar a nosotros y la única forma de controlar al mercado es con el poder más grande que tenemos, dejar de comprar. Tarija, despierta 10 días sin pollo, por dignidad.