(Roberto A. Barriga/EL Andaluz)

El ex presidente del colegio de psicólogos de Tarija, Nils Puerta, indicó al medio digital Notisalud, que ante el notable número de pacientes suicidas que presenta el Hospital Regional San Juan de Dios, es necesario implementar políticas de salud pública para tratar problemas mentales.

Puerta apuntó que la violencia en el núcleo familiar deprime a las personas, por eso se debe trabajar de forma directo en esto. Las postas municipales tendrían que contar con tratamiento para salud mental.

Los psicólogos según el salubrista apoyan y mejoran la calidad de vida de las personas y las “contienen” por lo que evitan que tengan un desenlace fatal. El ex presidente del colegio de psicólogos explicó que hay un proyecto de ley para que se incluya la salud mental en los centros de salud barriales.

Suicidio y comportamiento suicida

Enviar esta página a un amigo Imprimir Facebook Twitter Pinterest

Es el acto de quitarse deliberadamente la propia vida. El comportamiento suicida es cualquier acción que pudiera llevar a una persona a morir, como tomar una sobredosis de medicamentos o estrellar un automóvil a propósito.

Causas del suicidio

Acorde al portal Mediplus el suicidio y los comportamientos suicidas generalmente ocurren en personas con uno o más de los siguientes factores:

Trastorno bipolar

Trastorno límite de la personalidad

Depresión

Consumo de drogas o alcohol

Trastorno de estrés postraumático (TEPT)

Esquizofrenia

Historial de abuso sexual, físico y emocional

Cuestiones de vida estresantes, como problemas serios a nivel financiero o en las relaciones interpersonales

Las personas que intentan suicidarse con frecuencia están tratando de alejarse de una situación de la vida que parece imposible de manejar. Muchos de los que cometen intento de suicidio están buscando alivio a:

Sentirse avergonzados, culpables o una carga para los demás

Sentirse como víctimas

Sentimientos de rechazo, pérdida o soledad

Los comportamientos suicidas pueden ocurrir por una situación o hecho que la persona ve como agobiante, tales como:

El envejecimiento (los adultos mayores tienen la tasa más alta de suicidio)

La muerte de un ser querido

El consumo de drogas o alcohol

Un trauma emocional

Enfermedades físicas graves o dolor

El desempleo o los problemas financieros

Los factores de riesgo del suicidio en adolescentes incluyen:

Acceso a armas de fuego

Miembro de la familia que cometió suicidio

Antecedentes de autoagresión deliberada

Antecedentes de abandono o maltrato

Vivir en comunidades en donde ha habido brotes recientes de suicidio en personas jóvenes

Ruptura sentimental

Mientras que los hombres son más propensos que las mujeres a morir por suicidio, las mujeres son dos veces más propensas a intentar suicidarse.

La mayoría de los intentos de suicidio no terminan en muerte. Muchos de estos intentos se llevan a cabo en una forma en la que el rescate sea posible. Estos intentos a menudo representan una llamada de auxilio.

Algunas personas intentan suicidarse de una manera que sea menos probable de ser fatal, como envenenamiento o sobredosis. Los hombres tienen mayor probabilidad de escoger métodos violentos, como dispararse. Como resultado de esto, los intentos de suicidio en los hombres tienen mayor probabilidad de terminar en muerte.

Los parientes de personas que intentan o cometen suicidio a menudo se culpan o se enojan mucho. Pueden ver el intento de suicidio como egoísta. Sin embargo, las personas que intentan cometer suicidio con frecuencia creen erróneamente que les están haciendo un favor a sus amigos y parientes al irse de este mundo.

Síntomas

A menudo, pero no siempre, una persona puede mostrar ciertos síntomas y comportamientos antes de un intento de suicidio, entre ellos:

Tener dificultad para concentrarse o pensar claramente

Regalar las pertenencias

Hablar acerca de marcharse o la necesidad de «dejar todos mis asuntos en orden»

Cambio repentino en el comportamiento, sobre todo calma después de un período de ansiedad

Pérdida de interés en actividades que solía disfrutar

Tener comportamientos autodestructivos, como tomar alcohol en exceso, consumir drogas ilícitas o hacerse cortaduras en el cuerpo

Alejarse de los amigos o no querer salir

Tener problemas repentinos en el colegio o el trabajo

Hablar acerca de la muerte o el suicidio o incluso declarar el deseo de hacerse daño

Hablar acerca de sentirse sin esperanza o culpable

Cambiar los hábitos alimentarios o de sueño

Preparar maneras de quitarse su propia vida (como comprar un arma o muchas pastillas)

Tratamiento

Es posible que las personas que están en riesgo de comportamiento suicida no busquen tratamiento por muchas razones, incluso:

Creen que nada va a ayudar

No desean contarle a nadie que tienen problemas

Piensan que buscar ayuda es un signo de debilidad

No saben adónde acudir por ayuda

Creen que sus seres queridos estarían mejor sin ellos

Una persona puede necesitar tratamiento de emergencia después de un intento de suicidio. Se pueden necesitar primeros auxilios, reanimación cardiopulmonar o tratamientos más intensivos.

Las personas que intentan cometer suicidio pueden necesitar hospitalización para tratarlos y reducir el riesgo de futuros intentos. La terapia es una de las partes más importantes del tratamiento.

Se debe evaluar y tratar cualquier trastorno de salud mental que pueda haber llevado al intento de suicido. Esto incluye:

Trastorno bipolar

Trastorno límite de la personalidad

Dependencia del alcohol o las drogas

Depresión mayor

Esquizofrenia

Trastorno de estrés postraumático (TEPT)

Siempre tome en serio los intentos y amenazas de suicidio. Si usted o alguien que usted conoce está pensando en el suicidio, llame a la línea nacional de prevención del suicidio al 1-800-273-8255 (1-800-273-TALK), en donde puede recibir ayuda gratuita y confidencial en cualquier momento del día o de la noche.

Llame de inmediato al 911 o al número local de emergencias si alguien que usted conoce ha intentado suicidarse. NO deje a la persona sola, ni siquiera después de haber pedido ayuda.

Prevención

El hecho de evitar el alcohol y las drogas (diferentes a los medicamentos recetados) puede reducir el riesgo de suicidio.

En hogares con niños o adolescentes:

Almacene todos los medicamentos recetados en una parte alta y bajo llave.

No guarde alcohol en la casa o manténgalo bajo llave.

No guarde armas de fuego en la casa. Si las tiene, guárdelas bajo llave y coloque las balas en un lugar separado.

En adultos mayores, investigue a profundidad los sentimientos de desesperanza, de ser una carga y de no pertenecer.

Muchas personas que tratan de suicidarse hablan del tema antes de hacer el intento. Algunas veces, simplemente hablar con alguien a quien le importe y que no haga juicios es suficiente para reducir el riesgo de suicidio.

Sin embargo, si usted es un amigo, miembro de la familia o conoce a alguien que cree que puede intentar suicidarse, nunca trate de manejar el problema por su cuenta. Busque ayuda. Los centros de prevención de suicidio tienen servicios de «línea telefónica directa» en el caso de Tarija es INTRAID.

Nunca ignore una amenaza o intento de suicidio.