Marcos Flores, acusado de asesinar al franciscano Wilberth Daza, solicitó asilo en Brasil después de cometer el delito; sin embargo, la Policía informó que –esta madrugada– Interpol Francia admitió la notificación del sello rojo en su contra.
El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, coronel Erick Holguín, señaló que el joven de 23 años residía en el vecino país hace un tiempo, pero ingresó a Bolivia sin hacer control migratorio.
“Él se apersonó solicitando un supuesto asilo, pero él está siendo buscado por asesinato. Ahora Brasil ya tiene conocimiento de la notificación con sello rojo”, explicó Holguín en entrevista con Red Uno, citado por El Deber.
En el sello rojo se detalla que el acusado es una persona peligrosa, propensa a la evasión y violenta. En el mismo documento, las medidas que instruyen a las autoridades una vez localizado el sindicado, es que se lo detenga con miras a su extradición.
La noche del miércoles, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, informó que Flores fue detenido en Sao Paulo, Brasil, y que se tramitaba su entrega a Bolivia.
De acuerdo con las investigaciones, Marcos Lucas Flores Miranda, le quitó la vida al religioso chuquisaqueño la noche del 16 de abril en la parroquia San Francisco, de Santa Cruz de la Sierra; también sustrajo dinero de la caja fuerte. No obstante, la Policía señaló que se presume que otra persona está implicada en el hecho.
El joven acusado por el delito de asesinato tenía en su poder más de 5.000 bolivianos en monedas, que habría robado de las limosnas de la iglesia; el dinero estaba en su domicilio. Además, está involucrado en el incendio provocado del convento franciscano en Cochabamba hace dos años, motivo por el que fue expulsado de la congregación.
Correo del SUR






