Por: Alfredo Colque Machicado.El Decreto Supremo N.º 5676 es un curita en una herida que necesita cirugía, nace como propuesta del Gobierno Nacional para apagar el incendio fiscal que hoy tiene YPFB y es que recién se dieron cuenta que importar diésel cuesta una enorme fortuna, no hay dólares y los tanques están vacíos, por eso el Gobierno Nacional inventa un diésel de 18,00 bolivianos el litro para los grandes consumidores, la minería legal, transportistas, agroindustriales y GRACOS, mientras el resto seguirá pagando 9,80 bolivianos.La lógica de este Decreto es simple y al mismo tiempo dolorosa, es decir que pague más el que más consume y así YPFB y el Gobierno Nacional consiguen respirar un poco más, para mi esta medida tiene sentido fiscal, ya que solo entre los meses de enero a julio de este año Bolivia gastó más de 1.400 millones de dólares importando estos combustibles, todo con dinero de crédito internacional que se está acabando si es que no se acabó ya, por eso propusieron este decreto.Bajar a 0% el arancel para traer diésel también ayuda a que llegue más rápido, es decir que en la emergencia este decreto en teoría si cumple sus objetivos, el problema es que la emergencia se volvió permanente y está norma no perfora un pozo más de gas, no refina un litro más de petróleo, no trae un dólar más, en resumen no resuelve la causa del problema, al contrario seguimos dependiendo al 70% de diésel importado, seguimos sin divisas y seguimos subsidiando el contrabando de combustibles, sin preguntarnos hasta cuándo.Peor aún, al crear dos precios en el mismo país estamos firmando la invitación al caos, una diferencia de 8,20 bolivianos por litro es un negocio redondo para el contrabandista, para el desvío, para el mercado negro y acuérdense de esto, el diésel de 18 bolivianos el litro va a terminar en bidones y en cisternas paralelas en la frontera.Porque ese diésel caro no se lo quedara la minería o el agro, se trasladará, al flete y del flete a la verdura, de la verdura a la canasta familiar y eso en castellano es inflación disfrazada de ajuste fiscal, por eso y aunque parezca contradictorio lo que voy a decir, el DS 5676 es necesario pero insuficiente, es necesario porque YPFB ya no aguanta pagar importaciones con dinero que no existen y es insuficiente porque en realidad no cambia nada de fondo.Por eso y para que esta medida no sea solo un golpe al bolsillo del productor, del transportista, o lo que es peor a las familias más pobres, sugiero como economista 5 cosas que el Gobierno Nacional debe de hacer, pero ya. Primero, garantizar dólares y crédito para importar sin que se caiga el abastecimiento. Segundo, armar inventarios estratégicos para que no nos chantajee cada barco que llega tarde. Tercero, abrir de verdad la puerta a la inversión privada en exploración y refinación, con reglas claras y sin miedo. Cuarto, control y trazabilidad litro por litro, con GPS y precintos, para que el diésel subsidiado no se vaya a Brasil o Perú, o lo que es peor la minería ilegal del oro o mucho peor al narcotráfico y Quinto, para mí lo más difícil, establecer una política de precios gradual, técnica y sin demagogia, que proteja al pequeño productor y al transporte pesado público, pero al mismo tiempo que deje de regalar subsidio al que no lo necesita o para que se entienda mejor, al que sí puede pagarla.Un país no se sostiene vendiendo barato lo que compra caro, porque tarde o temprano como hoy está sucediendo la cuenta llega, el problema es que no la paga ningún Gobierno de turno, la paga el pueblo y Tarija conoce bien este problema, vivimos del gas y sabemos lo que es depender de un solo recurso y de precios que no manejamos, sabemos también lo que cuesta cuando el Gobierno Nacional de turno decide parchar en vez de reformar.En resumen, el DS 5676 gana tiempo, pero el tiempo se acaba y si en 6 meses no tenemos más producción nacional, más dólares y menos contrabando, este decreto solo habrá servido para que el diésel sea más caro y la crisis no solo siga igual sino además enpeore y no daremos cuenta que este decreto habrá sido una curita en una herida que necesita cirugía. Navegación de entradas¿Y SI APRENDEMOS A ESCUCHAR A LA NATURALEZA?