Durante su exposición, la autoridad explicó que la principal fuente de ingresos del departamento continúa siendo los recursos provenientes de los hidrocarburos. Detalló que en la gestión 2025 se recibieron 254 millones de bolivianos por concepto de regalías, 50 millones del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), 5,6 millones del Impuesto Especial a los Hidrocarburos y apenas 1,4 millones por regalías mineras y forestales.
En ese marco, Montes Barzón señaló la marcada diferencia con otros departamentos como Potosí, que percibe alrededor de 100 millones de bolivianos mensuales por actividad minera, mientras que Tarija recibe aproximadamente un millón al año, evidenciando una actividad extractiva que no tributa de manera significativa al departamento.
Asimismo, explicó que, si bien en el Sistema de Gestión Pública (SIGEP) el presupuesto figura en 834 millones de bolivianos, la Gobernación administra realmente 405 millones, ya que los restantes 428 millones corresponden a recursos transferidos por el Gobierno Nacional destinados principalmente al pago de sueldos y salarios del sector salud, que representan alrededor de 355 millones de bolivianos anuales.
Respecto a los recursos efectivamente administrados por la Gobernación, indicó que el 62% proviene de regalías, el 12% del IDH y apenas el 0,3% de regalías mineras. En ese sentido, informó que el techo presupuestario establecía la llegada de 373 millones de bolivianos en regalías, sin embargo, solo se recibieron 254 millones, quedando 118 millones inscritos en el presupuesto pero que nunca ingresaron a las arcas departamentales.
De igual manera, señaló que del IDH se esperaba recibir 62 millones y solo llegaron 50, mientras que del IHD debían percibirse 29 millones, pero apenas se recibieron 5 millones, lo que representa una disminución del 81%. En total, de los 466 millones proyectados, se recibieron 312 millones, es decir, el 33% del presupuesto nunca llegó.
En cuanto al destino de los recursos, el Gobernador informó que el 22% se destinó al pago del PROSOL, la canasta alimentaria del Adulto Mayor y los ítems del sector salud. Precisó que la canasta se encuentra al día, mientras que el PROSOL solo fue cubierto en un 25%, quedando un 75% pendiente. Además, se transfirió poco más del 60% de los recursos a los gobiernos municipales, manteniéndose deudas por transferencias.
Sobre la deuda departamental, Montes Barzón recordó que al asumir la gestión se encontró una deuda de 3.197 millones de bolivianos, la cual fue reducida progresivamente hasta llegar a 959 millones, lo que representa una disminución cercana al 70%. Explicó que la mayor parte de esta deuda corresponde a compromisos con el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) y entidades financieras, la cual deberá pagarse en los próximos ocho años, a razón de aproximadamente 100 millones de bolivianos por año.
Finalmente, el Gobernador señaló que la crisis económica que atraviesa Tarija desde 2015 está directamente relacionada con la caída de ingresos y el endeudamiento excesivo de gestiones anteriores, lo que provocó la quiebra de más de 240 empresas constructoras locales. En ese contexto, remarcó que la Rendición de Cuentas busca transparentar la realidad financiera del departamento y brindar información clara a la población sobre la administración de los recursos públicos.









