Tarija complica la gestión de Rodrigo Paz por los casos Aramayo y Tariquía

El Andaluz

Tarija complica la gestión de Rodrigo Paz en uno de los momentos más críticos de su mandato. A la creciente conflictividad social se suman dos frentes altamente sensibles: el ingreso policía a la fuerza a la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía para viabilizar operaciones de Petrobras y el asesinato de Mauricio Aramayo, figura clave del entorno político del presidente. Ambos hechos, lejos de resolverse, profundizan el desgaste político del Ejecutivo y colocan a Tarija en el centro de la crisis nacional.

Tarija complica la gestión de Rodrigo Paz por el conflicto en Tariquía

La audiencia pública concertada entre el Comité Cívico Departamental de Tarija, instituciones sociales, parlamentarios y el Ministerio de Hidrocarburos terminó en abucheos y ruptura del diálogo. El motivo: la negativa del oficialismo a comprometerse con cualquier medida que suspenda o revise el ingreso de Petrobras a la zona de Saicán, donde desde el 5 de enero se iniciaron trabajos de perforación del pozo Domo Oso X3, bajo resguardo policial.

El pozo se ubica en el extremo norte del área San Telmo, concesionada a Petrobras, pero su influencia atraviesa el corazón de la Reserva de Tariquía. Aunque la petrolera sostiene que la perforación está “fuera de la Reserva”, las comunidades advierten que las cabeceras de agua que abastecen a todo el departamento están en riesgo.

El presidente del Senado, Diego Ávila, representante del partido de Gobierno, admitió que no existe ningún compromiso oficial para frenar el proyecto, argumentando que “no tienen la potestad” de hacerlo, lo que exacerbó la molestia social.

El quiebre político: acusaciones de traición y uso de fuerza

La tensión escaló cuando un fuerte contingente policial ingresó por Chiquiacá para garantizar las operaciones petroleras. Comunarios que mantenían una vigilia pacífica denunciaron persecución, uso desproporcionado de la fuerza y ruptura de compromisos asumidos por Rodrigo Paz años atrás.

Vecinos recuerdan que en 2019, cuando Paz era alcalde y luego senador, firmó actas comprometiéndose a defender Tariquía. “Nos ha mentido y maltratado”, declaró una comunaria, señalando que el mandatario prometió protección ambiental en sus propios domicilios y hoy autoriza la militarización del área protegida.

De manera paralela, el Ministerio Público activó procesos penales contra 16 comunarios y un concejal, a denuncia de representantes de YPFB y Petrobras. Los delitos imputados incluyen asociación delictuosa y atentados contra la libertad de trabajo, en lo que organizaciones de derechos humanos califican como criminalización de la defensa territorial.

Tarija complica la gestión de Rodrigo Paz por el caso Mauricio Aramayo

A este escenario se suma el impacto político del asesinato de Mauricio Aramayo, director del Senasag en Tarija y estrecho colaborador de Rodrigo Paz desde su etapa como alcalde y senador. Su muerte, ocurrida tras recibir dos disparos en el cuello por presuntos sicarios, conmocionó al país y dejó más preguntas que respuestas.

Pese a la cercanía política y personal, el presidente Paz no se ha pronunciado públicamente sobre el crimen, un silencio que genera incomodidad incluso dentro de sus propias filas. Aramayo era además dirigente de Primero la Gente y coordinador departamental del Partido Demócrata Cristiano (PDC), organización que respaldó la elección presidencial en 2025.

El fiscal departamental, José Ernesto Mogro, confirmó que el caso está en investigación, mientras la Policía revisa cámaras de seguridad del lugar del hecho. Desde el Ejecutivo, la vocera Carla Faval sostuvo que Aramayo había sido amenazado por no ceder a coimas y enfrentar mafias desde su función pública, reforzando la hipótesis de un crimen vinculado a redes de corrupción.

Un contexto nacional adverso: la presión de la COB

Lo que ocurre en Tarija se da en un clima de alta conflictividad nacional. La Central Obrera Boliviana (COB) rompió el diálogo con el Gobierno y presiona por la abrogación del Decreto Supremo 5503, al que compara con el Decreto 21060 por su impacto contra los trabajadores.

“Este voto se ha traicionado”, afirmó el ejecutivo Mario Argollo, convocando a una movilización nacional y advirtiendo que el conflicto ya adquiere dimensiones de “revolución nacional”.

Tarija, se suma al pronto desgaste político

La convergencia del conflicto ambiental en Tariquía, la judicialización de comunarios, el asesinato de una figura clave del oficialismo y la presión obrera nacional colocan a Tarija como el principal foco de desgaste del Gobierno. En ese escenario, Tarija complica la gestión de Rodrigo Paz, no solo por la magnitud de los hechos, sino por la percepción creciente de traición, extractivismo y falta de respuestas políticas claras.

El departamento que jamás ja fue bastión electoral hoy se perfila como el mayor desafío político para un presidente acorralado por sus propias contradicciones.

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