Osmar Arroyo/El Andaluz

A partir de este lunes 29 de junio entrara en vigencia el tipo de cambio flexible del dólar en Bolivia, además de otras medidas económicas que se anuncian desde el gobierno nacional.

La falta de dólares en el país ha profundizado la crisis económica en los últimos años, la médica cambiaría que se implementará, ya genera repercusiones a nivel nacional, el sector empresarial y algunos analistas en economía señalan que debe ir acompañada de otras medidas.

La disposición para ingresar a un tipo de cambio flexible del dólar, se aprobó el viernes pasado por el Ministerio de Economía. A partir de este lunes la cotización del dólar será de 9,73 bolivianos por dólar.

El diputado por Tarija, José Luis Porcel indicó a El Andaluz que, «lamentablemente era una medida necesaria».

Reiteró que es una medida dolorosa, pero necesaria porque el país no tiene reservas, se tienen problemas en la balanza de pagos.

«El país tiene exportaciones muy bajas que no cubren las importaciones y eso aqueja a la población porque se refleja en la escasez de combustible, no hay combustible porque no hay plata pues, no es otra cosa», expresó.

Mencionó que el poco combustible está llegando al país a crédito y eso se paga con dólares.

«Reitero, es una medida necesaria, dolorosa sí, es dolorosa porque el país entero, el pueblo n general va a pagar los platos rotos, pero hay que pensar también de que está flotación del tipo de cambio, está nueva forma de definir el tipo de cambio por la demanda y oferta era un hábito para nosotros desde 1985 hasta el 2011», apuntó.

Señaló que, cuando el MAS asume el gobierno el tipo de cambio era de 8,07 por dólar y hacen retroceder y bajan el tipo de cambio y lo estabilizan, porque no tenían un plan coherente.

Explicó que está medida tendrá efectos inflacionarios, el descontento de la gente, pero dijo que es preferible esto ahora que tener que hacerlo más adelante.

Mencionó que por esta situación se corre el riesgo de vivir una inflación aún más alta, recordando que ya se vivió en el país, entre 1982 a 1985, una hiper inflación que podría volver por la escasez del dólar.

El diputado cree que detrás de esta medida se tiene un colchón financiero, que seguramente está dando el Fondo Monetario Internacional (FMI), porque se presentó una propuesta a esa instancia, aunque aclaró que no tiene certeza que se haya aprobado.

Lo preocupante de la medida, dijo que es el incremento en los costos para la importación de bienes, dentro de esto, está incluido el diésel y la gasolina.

«Por lo tanto, el gobierno tiene que volver a subvencionar, porque el pueblo no creo que acepte otro gasolinazo, que ya lo aceptó en el mes de diciembre», agregó.

Reiteró que será imposible que el pueblo acepte un nuevo gasolinazo y dijo que el gobierno tiene que pensar que tiene que volver a subvencionar, si es que el precio de los combustibles continúa subiendo.

Indicó que la tregua en la guerra de Estados Unidos en medio oriente, provocó que el precio del barril de petróleo baje, que estaban alrededor de los 100 dólares y ahora está por los 80 dólares y puede que baje un poco más y cree que la subvención para el gobierno ya no será tan cara como antes.

Por otra parte, señaló que la vigencia del tipo de cambio flexible debe ir acompañada de otras medidas, una de ellas, la disciplina fiscal, es decir austeridad y que no se ve hasta el momento, ni del gobierno, ni se ve en el Presupuesto General reformulado, que hasta ahora no se trató en la Asamblea Legislativa.

Porcel indicó que debe haber medidas estructurales, una nueva Ley de Hidrocarburos, para traer inversiones extranjeras, una Ley que permita fomentar la inversión extranjera.

Remarcó, que como estaban las condiciones, lo que se hizo fue ahuyentar a los inversionistas.

También dijo que se debe devolver el rol y la confianza en el Banco Central de Bolivia (BCB), instancia que hará el monitoreo, de acuerdo a la demanda y oferta se definirá el tipo de cambio.

Considera que el tipo de cambio referencial, que esta, alrededor de los 10 bolivianos se mantendrá ahí, solo que ahora se tendrá un tipo de cambio flexible.

«Es un proceso de reeducación que tenemos los bolivianos que aceptarlo, lamentablemente no había otra», aseveró.