Wendy Carlos Cazon/El Andaluz

A más de un mes de los bloqueos que afectan de diversas maneras al país, Tarija continúa siendo uno de los departamentos que, a pesar de no tener puntos de bloqueo activos, sigue siendo perjudicado en varios ámbitos, especialmente en el económico.

Uno de los sectores afectados es la terminal de buses de Tarija, la cual hasta ahora no puede realizar viajes hacia el occidente del país, situación que perjudica a distintas empresas de transporte, así como a las personas que se dedican a la venta de diversos productos dentro y fuera del recinto.

El director de la terminal de buses, Erlan Velázquez, mencionó que los daños y perjuicios económicos son muy grandes, en el mes de mayo, lamentablemente, se registró una pérdida económica de entre 18.000 y 20.000 bolivianos, monto que no podrá recuperarse por concepto de uso de terminal.

También manifestó que no se logró recaudar lo suficiente ni siquiera para cubrir el pago del personal administrativo y operativo, lo que representa un duro golpe para la terminal de buses, asimismo, indicó que el alcalde emitió un decreto de austeridad, por lo que los operativos de la terminal se mantienen al 100%, ya que no existe otra alternativa.

“Las pérdidas que tenemos no son solo para los funcionarios que trabajan en la terminal, sino también para la gente que prepara un plato de comida, la que vende refrescos, artesanías, los estibadores en el tema de carga, los compañeros del transporte; es un daño y un perjuicio económico grande”, agregó.

Se tuvo que prescindir de 10 funcionarios públicos de la terminal, llegando a un límite, ya que no es posible reducir más personal debido a que la ATT exige presencia en puntos como portería, registro, entre otros y de no cumplirse con estos requisitos, corresponderían sanciones.

Asimismo, se solicita una reunión de urgencia para que se otorgue un plazo para cancelar obligaciones administrativas y operativas, además de servicios como agua, luz, impuestos y bonos, ya que esta situación no es responsabilidad de la terminal, sino una consecuencia de los bloqueos que impiden el normal desarrollo de sus actividades.