Un hombre de 46 años, completamente ebrio, convirtió su hogar en un campo de batalla al agredir de forma salvaje a su pareja de 34 años, propinándole puñetazos en el rostro y una patada en la cabeza, todo esto delante de su propia hija de solo 7 años, quien también fue víctima de su violencia.

Según informe fiscal, el estremecedor episodio ocurrió el jueves 16 de abril alrededor de las 20:20 horas en el Barrio Tabladita. Según la denuncia, la víctima, se encontraba descansando en su habitación junto a su pequeña hija cuando llegó su pareja, Carlos Alberto A. C, en evidente estado de ebriedad.

Sin mediar palabra, el hombre inició una violenta discusión motivada por celos y desató una lluvia de insultos groseros contra la mujer, llamándola “pe….”, “pu….” y “pro….”, además de reprocharle que por su culpa había perdido a su familia.

Cuando la víctima se levantó de la cama para pedirle que parara, el agresor explotó con furia descontrolada. La atacó brutalmente, lanzándole varios puñetazos en el rostro y la cabeza, la derribó al suelo con fuerza y le propinó una fuerte patada en la cabeza. Todo ocurrió frente a los ojos de la niña de 7 años, quien lloraba desconsolada.

En medio de su arrebato, el hombre también empujó violentamente a su propia hija, provocándole raspones en la rodilla y un profundo trauma emocional.

Tras la salvaje golpiza, Carlos intentó huir del lugar. Sin embargo, la víctima logró salir a la calle y alertar a la Policía. Los efectivos llegaron rápidamente, interceptaron al agresor cuando pretendía escapar y procedieron a su detención inmediata.

La denunciante formalizó la denuncia esa misma noche en la FELCV, donde vecinos del sector expresaron su indignación y tristeza.

“Es lamentable que estas cosas sigan pasando. Una niña de 7 años viendo cómo golpean salvajemente a su mamá… eso marca de por vida”, comentó una vecina que pidió no ser identificada.

El agresor se encuentra detenido en el penal de Morros Blancos mientras avanza el proceso investigativo por los delitos de Violencia Física y Psicológica, con posibles agravantes por haber ocurrido frente a una menor de edad.

Desde la fiscalía se realizan las diligencias con apoyo de la Felcv y  continúan con las investigaciones, como evaluaciones psicológicas tanto a la madre como a la menor para determinar el alcance del trauma sufrido.