Redacción Central/El Andaluz
El Gobierno desafió abiertamente al vicepresidente Edmand Lara: el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, no asistirá a la interpelación convocada para este viernes y calificó la convocatoria como ilegal por no cumplir los procedimientos establecidos. El viceministro de Coordinación Legislativa, Wilson Santamaría, confirmó la decisión, argumentando que Lara “se saltó el reglamento” al no realizar previamente las peticiones de informe escrito y oral, e intentar una “doble interpelación” por el mismo tema.
“Se han saltado el reglamento”: la justificación del Ejecutivo
La guerra interna en el Gobierno ha escalado al ámbito legislativo. A través del viceministro Santamaría, el Ejecutivo anunció que el ministro Medinaceli no se presentará en la Asamblea para responder por la crisis de la gasolina de mala calidad y los presuntos contratos con sobreprecio.
“No se han cumplido las peticiones de informe escrito que exige la norma ni se han realizado las peticiones de informe oral. Se ha saltado ese procedimiento”, afirmó Santamaría en conferencia de prensa.
Además, denunció una segunda irregularidad: “La norma establece que no se puede interpelar dos veces a la misma autoridad por el mismo tema en la misma legislatura, y el señor Lara ha señalado dos interpelaciones sobre el mismo asunto”.
Por estas razones, el Gobierno devolvió la documentación y exigió al presidente nato de la Asamblea, Edmand Lara, que cumpla “estrictamente el reglamento”. “El ministro de Hidrocarburos no asistirá”, sentenció Santamaría.
Una interpelación sin efectos: el “acto ocioso”
Incluso antes del anuncio oficial, la efectividad del acto de fiscalización ya estaba en duda. El presidente del Senado, Diego Ávila, había advertido que la convocatoria de Lara no tendría consecuencias jurídicas reales, incluso en caso de una eventual censura.
Ávila recordó que una medida cautelar dictada por una sala constitucional en agosto de 2023 suspendió los efectos vinculantes de las interpelaciones, convirtiéndolas en meros actos informativos. “Hemos pedido al vicepresidente que, antes de cualquier acto de interpelación que no termina en nada, avancemos rápidamente en una ley que efectivamente genere efectos. Deberíamos evitar un acto ocioso”, declaró el titular del Senado.
El trasfondo: la guerra entre Lara y el gabinete de Paz
El fallido intento de interpelación es el último capítulo de la encarnizada pugna entre el vicepresidente Edmand Lara y el gobierno de Rodrigo Paz. La convocatoria fue realizada por Lara días después de un tenso cruce de palabras con el propio ministro Medinaceli en instalaciones de YPFB y tras haber formalizado una denuncia penal contra el presidente de la estatal petrolera por presuntos sobreprecios.
Al negarse a asistir, el Gobierno no solo desafía la autoridad de Lara como presidente de la Asamblea, sino que también evita dar explicaciones públicas sobre uno de los escándalos más delicados de su gestión, amparándose en formalismos y en una cuestionada resolución judicial.






