Redacción Central/El Andaluz
Sintiendo que fueron burlados por la inasistencia del ministro de Hidrocarburos, la Confederación de Choferes de Bolivia abandonó el diálogo con el Gobierno y advirtió con la posibilidad de un paro nacional. La reunión, que debía abordar una solución para los vehículos presuntamente afectados por la denominada “gasolina desestabilizada”, se frustró antes de comenzar, lo que los dirigentes calificaron como una “falta de respeto”, dejando el conflicto sin avances y con la amenaza de una paralización en el horizonte.
La silla vacía que desató la molestia
La reunión fue convocada por YPFB para discutir un mecanismo de resarcimiento. Sin embargo, los dirigentes del transporte señalaron que, al llegar a la Casa Grande del Pueblo, constataron la ausencia del ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, a quien consideran una autoridad clave en el conflicto.
“Ha sido una falta de respeto a la Confederación y al transporte la no participación del ministro de Hidrocarburos. Esa ha sido la molestia de todos los compañeros”, afirmó Lucio Gómez, secretario ejecutivo de la Confederación de Choferes.
El dirigente sostuvo que el sector no puede ser “objeto de burla” por la ausencia de las autoridades competentes y anunció que la decisión sobre futuras medidas será asumida por las bases.
“Voy a convocar a un ampliado nacional para tomar las acciones que correspondan. Si tenemos que salir a las calles, lo vamos a hacer”, advirtió.
Respuesta del Gobierno y dificultades internas
Desde el Gobierno y YPFB se intentó explicar la situación. El gerente de Contrataciones de la estatal, Jorge Roca, señaló que la empresa enfrenta dificultades estructurales y que arrastra problemas de gestiones anteriores.
“No es fácil despedir al personal; todos están bajo la Ley General del Trabajo. Los cambios se van a ir dando, pero nos está costando bastante”, declaró, al referirse a los procesos de reestructuración interna.
Interpelación en debate y conflicto sin resolución
En el ámbito legislativo, el vicepresidente Edmand Lara anunció la interpelación al ministro Medinaceli para que informe sobre la adquisición del combustible y las denuncias de daños a motores.
No obstante, el presidente del Senado, Diego Ávila, advirtió que la interpelación podría no tener efectos prácticos, debido a disposiciones recientes del Tribunal Constitucional que han generado debate sobre el alcance de la normativa vigente en esta materia.
Mientras tanto, los choferes mantienen su postura crítica y no descartan medidas de presión. El conflicto continúa sin una solución concreta y el sector evalúa sus próximos pasos en un ampliado nacional.






