Redacción Central/El Andaluz
Inhabilitado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), a Mario Cossío le quedan solo dos caminos para seguir en la carrera electoral: la vía judicial, a través de un amparo constitucional, o una pragmática alianza política con el candidato de la renovación, Never Antelo. A poco más de un mes para las elecciones del 22 de marzo, el tiempo corre en contra del exgobernador, cuya candidatura fue anulada por la existencia de sentencias ejecutoriadas en su contra y por «documentación contradictoria» sobre su estatus de refugiado.
El fallo del TSE: sentencias y contradicciones
La Sala Plena del TSE, máxima instancia en materia electoral, fue contundente. La inhabilitación de Mario Cossío se basa en dos argumentos centrales:
- Existencia de sentencias ejecutoriadas: El órgano electoral verificó que el exgobernador tiene condenas en firme por hechos de corrupción, un impedimento legal para postular a un cargo público.
- Documentación contradictoria: Se encontraron inconsistencias en los documentos que respaldan su situación de refugiado en Paraguay, lo que generó dudas sobre el cumplimiento del requisito de residencia.
Tras el fallo, Cossío denunció un «tratamiento discriminatorio» y acusó al gobierno de Rodrigo Paz de estar detrás de su proscripción. «Se están repitiendo las mismas prácticas del pasado», afirmó, comparando su situación actual con su suspensión como gobernador en 2010.
El camino judicial: un amparo constitucional a contrarreloj
Agotada la vía electoral, la única esperanza legal de Cossío es recurrir a la justicia ordinaria. Su equipo legal ya ha anunciado la presentación de un amparo constitucional ante una Sala Constitucional en Tarija.
El tiempo es el principal enemigo. Una vez notificado oficialmente, su partido, Camino Democrático al Cambio (CDC), deberá presentar el recurso. La Sala tiene 48 horas para fijar una audiencia y dictar una sentencia, que sería de aplicación inmediata. Sin embargo, esta resolución luego va en revisión al Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), que actualmente no tiene quórum, lo que podría convertir la decisión de la sala tarijeña en prácticamente definitiva, para bien o para mal.
El camino político: ¿alianza con Never Antelo?
Si la vía judicial fracasa, a CDC no le quedará más opción que buscar una salida política. Los estrategas del partido barajan varias alternativas: dejar el puesto vacante, buscar un reemplazante interno o, la más comentada en los círculos políticos, sumar fuerzas con otro candidato.
Aunque se analizan alianzas, la opción que gana más fuerza, por compatibilidad ideológica y por la necesidad de aglutinar el voto «anti-vieja política», es una confluencia con Never Antelo (NGP).
El candidato de Nueva Generación Patriótica, que ha basado su campaña en la renovación y en la crítica a las gestiones pasadas (incluida la de Cossío), podría ofrecer a CDC una plataforma para mantenerse en la contienda y ocupar espacios en la plancha. Para Cossío, sería la única forma de no desaparecer del mapa político e intentar transferir su capital electoral a un proyecto con posibilidades reales de llegar a la Gobernación.






