Un caso que data de hace más de 20 años y que hoy genera cuestionamientos profundos sobre el debido proceso y la presunción de inocencia, un coronel militar lleva cuatro años privado de libertad en el penal de Morros Blancos de la ciudad de Tarija, por una denuncia de violación a una menor de 3 años, pese a que la misma presunta víctima —hoy una joven adulta— asegura bajo juramento que nunca fue agredida sexualmente y que la acusación fue impulsada por su madre bajo presión, desistiendo de la denuncia en al menos tres ocasiones.
Miguel Sotelo, capellán del penal de Morros Blancos, expuso el caso con crudeza: “Se trata de una denuncia de violación en contra de una niña, tenía 3 años, y se cae y se lastima, y dicen que fue abusada”. El religioso afirmó que el interno es inocente y lleva cuatro años encarcelado injustamente.
“ Hay injusticia, no hay ni siquiera presunción de inocencia, pero ahora denuncian y a la cárcel. La mujer por venganza por quitar dinero denuncia a un hombre. Hasta ahora no se reconoce a ninguna persona como responsable”.
La voz más contundente vino de la propia hija del sindicado, quien era la niña involucrada en los hechos de hace dos décadas.
“Yo soy la presunta víctima, que como víctima no hay nada. Nunca tuve un odio a mi papá, siempre tuve una buena relación. Él es coronel militar, era mejor de su curso. Es lamentable que los magistrados de Sucre revisen el caso”, manifestó la joven.
La mujer relató el impacto emocional: “Mi padre siempre fue el mejor del mundo, mejor padre y abuelo. Nos arruinó la vida. Tuve una relación muy buena con él, con mi hijo, le dice ‘mi papá’ a su abuelo, se pregunta ‘mi papá’ y tengo que inventar sinfín de mentiras”. Agregó que su madre presentó la denuncia por manipulación hace 20 años, pero desistió tres veces. “La denunciante retiró la denuncia más de tres veces”, insistió.
A pesar de esos retiros sucesivos y de la declaración actual de la presunta víctima negando cualquier agresión, el proceso penal avanzó hasta llevar al coronel a prisión preventiva por cuatro años en Morros Blancos.
Sotelo comparó el hecho con otros casos emblemáticos, como el de Richard Mamani por denuncia falsa de violación, quien estuvo nueve años detenido y fue liberado hace medio año tras demostrarse irregularidades.
La familia espera que los magistrados del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca (Sucre) revisen el expediente de oficio o a petición, considerando las declaraciones de la hija, los desistimientos de la denuncia original y la ausencia de pruebas concluyentes de abuso. “Espero que los magistrados revisen el caso de mi padre que está cuatro años detenido”, reiteró la joven.






