Redacción Central/El Andaluz
Adrián Oliva, hoy candidato a la Gobernación, promete crear Centros de Cuidado Infantil para que «ser madre no cierre las puertas de nadie», pero un análisis de su propia gestión revela una historia muy diferente: entre 2017 y 2021, su administración gastó la abrumadora suma de 4.789 millones de bolivianos en proyectos de cemento y 821 millones en sueldos, olvidándose por completo de programas significativos para la mujer. Los datos de los flujos de caja del Gobierno Autónomo Departamental de Tarija exponen un modelo de gobierno que priorizó la inversión en obras de impacto cuestionable y el mantenimiento de la burocracia, dejando de lado las políticas de género que ahora enarbola en campaña.
Un Gobierno de Cemento: El 73% del Gasto se fue en Proyectos de Inversión
El análisis de los egresos del GAD de Tarija durante el quinquenio 2017-2021 muestra un patrón claro. De un gasto total de 6.552 millones de bolivianos, casi tres cuartas partes, es decir, el 73.1%, se destinaron a la categoría de «Gastos de Capital».
Estos 4.789 millones de bolivianos representan la inversión en proyectos de infraestructura y construcción. Una búsqueda de los proyectos de esa época revela que, si bien se impulsaron algunas iniciativas viales y de promoción turística, muchas de las grandes obras de la «era dorada» del gas, heredadas o iniciadas en su gestión, quedaron marcadas por sobreprecios, retrasos o un impacto limitado en la diversificación económica real del departamento. La drástica caída de la inversión en 2021, que se redujo a solo 419 millones, sugiere además una gestión que no supo prever ni mitigar la crisis por la caída de los ingresos.
Una Gobernación para sus Empleados: 821 Millones de Bolivianos en Sueldos
La segunda gran prioridad de la gestión de Oliva fue el gasto de funcionamiento, que consumió 1.762 millones de bolivianos. Dentro de esta categoría, la partida más pesada fue la de «Servicios Personales», es decir, el pago de sueldos y salarios.
En total, se destinaron 821 millones de bolivianos solo para pagar a los empleados de la Gobernación. Esta cifra representa casi la mitad (46.6%) de todo el gasto corriente y un significativo 12.5% del presupuesto total ejecutado en el quinquenio. Este dato refuerza la percepción de una administración enfocada en mantener su propia estructura burocrática en lugar de dirigir esos recursos a nuevas políticas sociales.
La Promesa Tardía: Ahora Propone Centros de Cuidado Infantil
En un claro giro de campaña, Adrián Oliva se reunió recientemente con madres jóvenes para proponer la creación de Centros de Cuidado Infantil, una medida para apoyar a las mujeres que buscan estudiar o trabajar. «Ser madre no debería cerrar las puertas de nadie», afirmó el candidato. Sin embargo, esta propuesta choca frontalmente con la realidad de su propia gestión. En los datos analizados del período 2017-2021, no existen partidas significativas ni programas de la envergadura ahora prometida que estuvieran destinados a reducir la brecha de género o a apoyar directamente a la mujer. La evidencia demuestra que, cuando tuvo miles de millones a su disposición, su prioridad fue el cemento y la burocracia, no las políticas de género. La promesa de hoy, para muchos, llega tarde y huele a oportunismo electoral.






