Redacción Central/El Andaluz
El bloqueo por la “gasolina mala” ha aislado a Santa Cruz de la Sierra en vísperas de Carnaval y amenaza con generar pérdidas económicas de hasta 100 millones de dólares, cifra que el sector turístico y comercial esperaba mover durante la festividad. Transportistas del trópico de Cochabamba activaron este viernes un bloqueo indefinido en la carretera nueva, cortando la principal vía de conexión con el occidente del país, en protesta por los daños que el combustible de mala calidad está causando en sus vehículos.
La medida de presión que aísla al motor económico de Bolivia
La paciencia del transporte del trópico cochabambino se agotó. Tras semanas de denuncias y peticiones ignoradas, los dirigentes activaron un bloqueo indefinido en los municipios de Shinahota e Ivirgarzama, afectando la circulación de cientos de vehículos de alto tonelaje, flotas y particulares.
“Hemos ido por la vía legal, hicimos llegar nuestras peticiones a YPFB, dando plazos y buscando el diálogo. Pero ahora estamos bloqueando porque el combustible está dañando nuestros motorizados”, declaró un transportista a radio Kawsachun Coca.
La medida, confirmada por la Administradora Boliviana de Carreteras, corta la principal arteria económica del país y deja a Santa Cruz, el motor productivo de Bolivia, prácticamente aislada por tierra del resto del territorio nacional.
Un golpe de $us 100 millones en pleno Carnaval
El momento elegido para el bloqueo no podría ser peor. El Carnaval es una de las temporadas de mayor movimiento económico para Santa Cruz, con un impacto que, según el economista Juan Pablo Suárez, supera los 100 millones de dólares.
“Estamos hablando de una cifra bastante grande, con un gran porcentaje en el producto interno bruto del departamento”, explicó Suárez. Este movimiento no solo se genera por las comparsas, sino por toda la cadena de valor que se activa: turismo, hotelería, gastronomía, transporte y comercio.
A nivel nacional, el viceministro de Culturas, Andrés Zaratti, estima que el Carnaval mueve más de 500 millones de dólares. Al cortar la principal vía de acceso a Santa Cruz, el bloqueo amenaza con asestar un golpe devastador a miles de familias y empresas que dependen de esta festividad para generar sus ingresos anuales.
La raíz del conflicto: una “gasolina mala” que destruye motores
La protesta no es un capricho. Los transportistas denuncian que la gasolina que distribuye el Gobierno está causando daños mecánicos severos en sus vehículos, afectando directamente su capacidad de trabajo. “Hay vehículos que presentan fallas frecuentes y algunos deben ingresar a talleres varias veces por semana”, explicó un dirigente.
Aunque el Gobierno ha intentado paliar la crisis con acuerdos sectoriales en Santa Cruz, como el resarcimiento a los mototaxistas a través de un seguro, no ha logrado dar una solución estructural al problema de la calidad del combustible. Ahora, la ineficiencia del Estado se traduce en una carretera bloqueada, un departamento aislado y la amenaza de una pérdida económica millonaria en la época más importante del año para Santa Cruz.






