Redacción Central/El Andaluz
«Volvió Mario Cossío a pedir el voto, pero no trajo al hermano para que devuelva el millón que se robó». Con esta lapidaria acusación, el candidato a gobernador Never Antelo arremetió contra la «mafia de poder» que, según él, ha saqueado Tarija durante 20 años. En un encendido discurso en Padcaya, el postulante de NGP no solo responsabilizó a las gestiones de Mario Cossío y Adrián Oliva por dejar una «gobernación quebrada», sino que los acusó de haber construido obras de cemento solo para llenarse los bolsillos con «coimas millonarias».
20 años de corrupción y plantas paralizadas
Desde Padcaya, Antelo denunció el abandono de la región y la corrupción como las causas de la crisis. Puso como ejemplo la planta de cerámica de la zona, una industria que debía generar desarrollo, pero que hoy está «detenida por corrupción».
«Pasaron 20 años, y son 20 años que no le damos una mirada a Padcaya desde el nivel departamental, a pesar de que han pasado recursos importantes», lamentó.
El candidato extendió su crítica a toda la «rosca política» que ha gobernado el departamento. «Los que han creado los problemas de burocracia, de corrupción, hoy quieren volver a decirnos ‘hay un futuro para Tarija’. ¡Mentira! Son 20 años que no han resuelto nada», sentenció.
La Gobernación quebrada: una deuda de 900 millones
Antelo pintó un panorama desolador de las finanzas departamentales. Recordó que, de manejar más de 5.000 millones de dólares en la época de la bonanza, hoy la Gobernación apenas cuenta con 250 millones, de los cuales 100 se destinan a pagar la deuda que dejó Adrián Oliva.
«Adrián Oliva se ha prestado 900 millones cuando el departamento tenía plata, y decimos: ¿qué han resuelto con esa plata?», cuestionó. Con los 40 millones restantes, prometió «achicar el gobierno departamental» y la empresa de servicios eléctricos CETAR, donde, según él, hay «burocracia» y «funcionarios que no están trabajando para la gente, sino para su bolsillo».
«Es tiempo de los buenos»: un llamado a romper con el pasado
El candidato de NGP se posicionó como el representante de los «buenos» ciudadanos que deben incursionar en la política para frenar «el saqueo y el robo».
«Cuando los buenos no nos entrometemos en política, hay saqueo», afirmó, presentándose a sí mismo y a su equipo como los «candidatos de las manos limpias y trabajadoras».
Concluyó su discurso con un mensaje directo a la población: «Díganles que hay un partido nuevo, candidatos nuevos. No más de esta rosca política, no más de esta mafia del poder que se han empotrado 20 años y quieren seguir mintiéndoles».






