Paz celebra un “milagro económico” mientras la inflación se dispara y los bloqueos por gasolina de mala calidad molestan al país

Redacción Central/El Andaluz

Mientras el presidente Rodrigo Paz celebra un supuesto “milagro económico”, la inflación se dispara y los bloqueos por la gasolina de mala calidad y sin subsidio paralizan el país, dejando en evidencia una profunda desconexión entre el triunfalismo del Gobierno y la dura realidad que enfrentan los ciudadanos. En un discurso pronunciado en Tarija, el mandatario afirmó que en el exterior “ven como un milagro” su gestión de apenas ocho semanas; sin embargo, en las calles la historia es otra: la inflación de enero alcanzó el 1,31%, la más alta en siete meses, y los transportistas bloquean ciudades exigiendo resarcimiento por los motores que la “gasolina mala” está destruyendo.

El “milagro” de Paz: estabilidad y dólar a la baja

Desde foros internacionales, como uno realizado en Panamá, el presidente Rodrigo Paz ha construido una narrativa de éxito acelerado. “Afuera nos ven como un milagro, porque no comprenden cómo en siete u ocho semanas no solo hemos cortado la subvención, sino además cómo ha hecho Bolivia para pasar de un dólar a 20 bolivianos a uno que ahora fluctúa entre 9 y 8”, declaró.

El mandatario atribuyó estos resultados a la “madurez del pueblo” y a la gestión de más de 8.000 millones de dólares en créditos externos, que —según aseguró— serán destinados a proyectos de inversión y no a gasto corriente.

La realidad de las cifras: el “gasolinazo” dispara la inflación

La versión optimista del Presidente choca frontalmente con los datos oficiales. El Instituto Nacional de Estadística (INE) informó que la inflación de enero de 2026 fue del 1,31%, la más alta desde julio de 2025.

El principal factor de este incremento fue el rubro transporte, que se encareció cerca de un 12% como consecuencia directa del Decreto Supremo 5503, que eliminó la subvención a los combustibles y elevó el precio del diésel y la gasolina. Este dato contradice el discurso de estabilidad y confirma que el costo del ajuste económico está siendo trasladado directamente al bolsillo de la población.

La realidad de las calles: bloqueos y exigencias de resarcimiento

La crisis no se limita al alza de precios, sino que se agrava por la mala calidad del combustible, un problema que el propio Gobierno admitió, atribuyéndolo a “residuos heredados” de gestiones anteriores. Esta situación ha detonado protestas y bloqueos en distintos puntos del país.

  • Bloqueos en La Paz y Santa Cruz: Choferes de La Paz bloquearon el centro de la ciudad exigiendo que el Gobierno pague por los daños ocasionados. “Son carros nuevos, de 2023 y 2024. El culpable tiene que resarcir los daños”, afirmó el dirigente Limbert Tancara, quien reportó más de 400 vehículos afectados solo en La Paz. En Santa Cruz, mototaxistas mantienen bloqueos en la ruta al norte, denunciando más de 100 motocicletas dañadas.
  • El Comité Pro Santa Cruz exige compensación: El vicepresidente cívico, Agustín Zambrana, reclamó un programa de compensación estatal. “No estamos pidiendo bonos; estamos pidiendo que lo que estamos pagando extraordinariamente, y que no es nuestra culpa, lo asuma el Gobierno nacional”, sostuvo.

Mientras Rodrigo Paz celebra un “milagro” en escenarios internacionales, la Bolivia real enfrenta inflación creciente, herramientas de trabajo destruidas y una conflictividad social en aumento que exige respuestas concretas, no discursos triunfalistas.

Comparte el post:

Scroll al inicio