Redacción Central/El Andaluz
Unidad Cívica Solidaridad (UCS) se une a Never Antelo con el objetivo declarado de sacar a la «rosca de siempre» que ha gobernado Tarija, en un pacto que busca capitalizar el hartazgo ciudadano y consolidar un frente de «renovación» contra la vieja política. Tras ser proscritos «inconstitucionalmente» por un Tribunal Supremo Electoral al que acusan de «sumisión a los gobernantes de turno», la estructura de UCS anunció su respaldo total a la candidatura de Antelo (NGP) para la Gobernación, por considerarlo el único liderazgo capaz de romper con el círculo de poder tradicional.
Sumisión ante los Gobernantes de Turno»: La Denuncia de UCS
En una conferencia de prensa que sonó a declaratoria de guerra, el delegado de UCS, Johnny Ortega, no se guardó nada. Denunció que la cancelación de su personería jurídica es una «acción inconstitucional» que «cuarta el derecho político» de sus candidatos. Pero el dardo más envenenado fue para la autoridad electoral: la decisión, afirmó Ortega, «demuestra solamente la sumisión que tiene el Tribunal Electoral ante los gobernantes de turno».
Lejos de rendirse, UCS ha decidido transformar lo que consideran un ataque político en una ofensiva. «Sabemos que los buenos líderes tienen que convertir todos los percances, todos los tropiezos, en una oportunidad», sentenció, anunciando que toda su estructura se volcará a apoyar un nuevo proyecto para desplazar a quienes se beneficiaron de su proscripción.
El Pacto por la «Verdadera Renovación»: Todos con Antelo
La decisión de las bases de UCS fue unánime. Al ser consultado sobre a quién apoyarían, Ortega confirmó que la única opción viable para romper con el pasado es Never Antelo. «A nivel departamental, mayoritariamente, con toda la estructura que se tiene, se ha decidido respaldar la candidatura de Never Antelo», afirmó.
El respaldo se fundamenta en una coincidencia de objetivos: terminar con la hegemonía de los políticos tradicionales. «Estamos seguros de que representa a la verdadera renovación política que Tarija necesita», enfatizó Ortega, sellando una alianza que busca sumar el músculo territorial de UCS al discurso disruptivo de Nueva Generación Patriótica (NGP). Con esta adhesión, el frente de la «renovación» se fortalece, enviando un mensaje claro a la «rosca» que, según ellos, ha malgastado la bonanza y ahora utiliza las instituciones para intentar perpetuarse en el poder.






