Redacción Central/El Andaluz
“La autonomía de Tarija ha estado secuestrada por una mafia de poder”, sentenció Never Antelo, candidato a gobernador por NGP, quien arremetió contra sus rivales, acusándolos de haber despilfarrado más de 5.000 millones de dólares de la bonanza del gas y de haber utilizado la autonomía solo para “resolver los problemas de un grupo de gente empotrada en cargos políticos hace 20 años”. En una dura entrevista, el candidato, que se presenta como una alternativa a los “viejos políticos”, denunció que la ineficiencia de las gestiones pasadas ha dejado un departamento con un sistema de salud colapsado, sin desarrollo productivo y con una desesperanza generalizada.
“20 años de despilfarro”: la crítica a la “mafia de poder”
Desde su perspectiva como experiodista, Never Antelo no se guardó nada al diagnosticar la situación de Tarija. Apuntó directamente a una “mafia de poder” que, según él, ha controlado la política departamental durante las últimas dos décadas.
“Hemos visto transitar más de 5 mil millones por el departamento de Tarija. ¿Y qué ha quedado? Desesperanza, falta de empleo, una desazón de la gente, los hijos que se van a otro departamento”, lamentó Antelo.
Acusó a las gestiones anteriores de crear “programas populistas” en salud, como el “Bebé Churito” o el “Carmelo”, que, a su juicio, solo sirvieron para “engordar la cartera y la cuenta de algunos vinculados a esa mafia de poder”, sin resolver los problemas de fondo.
“Es mentira que no hay plata”: la propuesta para revolucionar la salud
Uno de los puntos más contundentes de su intervención fue la denuncia sobre la gestión de la salud. Antelo calificó como una “mentira” el argumento de que no hay recursos para este sector.
“Es mentira que no haya plata. Llegan a Tarija, por efecto del SUS, 40 millones de bolivianos cada año para medicamentos”, reveló. Sin embargo, denunció que, por “incapacidad de gasto”, en 2024 solo se ejecutó el 65 % de ese presupuesto, devolviendo el 35 % restante al nivel central.
Frente a esta “triste realidad”, reiteró su propuesta de shock: el programa “Farmacia Amiga”, que busca inyectar esos 40 millones de bolivianos a las farmacias privadas. “Para que usted, cuando tenga la receta, vaya a la farmacia privada, recoja su medicamento gratis y el Estado pague por esa medicación”, explicó.
Un gobierno de gestión, no de administración
Antelo se diferenció tajantemente de sus rivales, a quienes calificó de “gobernadores administradores” que solo esperaban la “platita” del gas. “Nosotros vamos a hacer un gobierno departamental de gestión, donde vayamos a buscar recursos, traigamos los recursos, los invirtamos y solucionemos los problemas de la gente”, prometió.
Su plan incluye:
- Reactivar 11 industrias paralizadas en el departamento a través de Alianzas Público-Privadas (APP).
- Orientar la producción agrícola mediante centros estadísticos para evitar que el campesino “produzca a ciegas”.
- Priorizar la integración vial, especialmente con el Chaco, una región que, según él, ha sido dividida políticamente para evitar que los tarijeños se unan por un fin común.
“No es posible esperar un cambio con los mismos de siempre. Necesitamos cambiar esto que ha ocurrido en Tarija”, concluyó, posicionándose como la única opción de renovación frente a una clase política que, según él, ya demostró su incapacidad.






