Deuda externa de Bolivia se dispara a $us 14.131 millones mientras Paz gobierna con firma digital desde el exterior

Redacción Central/El Andaluz

La deuda externa de Bolivia se disparó a un nuevo récord de $us 14.131 millones en 2025, con un alarmante incremento de $us 786 millones en solo un año, según el último informe del Banco Central de Bolivia (BCB). Mientras el endeudamiento ahoga la capacidad del país para generar divisas, el presidente Rodrigo Paz estrenó su polémico “gobierno a distancia”, promulgando con firma digital desde Panamá un nuevo decreto que otorga beneficios tributarios a los importadores de combustibles.

Una deuda “sostenible” que ya supera los umbrales de riesgo

Aunque el Gobierno insiste en que el endeudamiento se mantiene en márgenes “sostenibles”, con un ratio deuda/PIB del 24,6%, las propias cifras del BCB revelan una realidad preocupante. El informe anual advierte un aumento crítico en la presión de la deuda sobre la economía real.

El indicador clave es el ratio del servicio de la deuda externa sobre las exportaciones, que en 2025 se situó en 16,8%. Esta cifra supera el umbral de referencia del 15% establecido por los organismos internacionales, lo que implica que el país está destinando una porción cada vez mayor y más riesgosa de sus ingresos por exportaciones únicamente al pago de obligaciones externas.

Además, el BCB proyecta que en 2026 el pago de la deuda se elevará a $us 1.812 millones, un escenario que refuerza la necesidad de una gestión fiscal prudente, en contraste con la actual búsqueda acelerada de nuevos créditos por parte del Ejecutivo.

Más deuda para “apoyo presupuestario”: ¿dónde está el dinero?

El informe del BCB revela otro dato alarmante: el 65% de los nuevos desembolsos recibidos en 2025, que sumaron $us 1.419 millones, se destinó a “apoyo presupuestario”. En la práctica, esto significa que una parte sustancial de la nueva deuda se está utilizando para cubrir gasto corriente del Estado y no para proyectos de inversión productiva que generen crecimiento o divisas.

De hecho, en 2025 Bolivia registró transferencias netas negativas por $us 101,4 millones, lo que implica que el país pagó más en servicio de deuda de lo que recibió en nuevos desembolsos. En términos simples, Bolivia se endeudó para pagar deudas anteriores, profundizando un ciclo que compromete seriamente su sostenibilidad fiscal a mediano plazo.

Mientras la deuda crece, Paz gobierna con firma digital

En medio de esta delicada situación financiera, el presidente Rodrigo Paz decidió estrenar el controvertido Decreto Supremo N.º 5515, que le permite ejercer funciones desde el exterior. Este viernes, desde Panamá —donde participaba en un foro de la CAF—, el mandatario promulgó con firma digital el Decreto Supremo N.º 5533.

La nueva norma otorga una exención del pago del IVA a la importación de combustibles, una medida que, según su parte considerativa, reglamenta un beneficio tributario. Sin embargo, tanto la Constitución como el Código Tributario establecen que la creación o supresión de exenciones es una competencia exclusiva de la Asamblea Legislativa mediante ley.

Esto abre un nuevo frente de cuestionamientos sobre la legalidad de gobernar mediante decretos firmados a miles de kilómetros de distancia, mientras la deuda externa del país continúa creciendo sin un plan claro de sostenibilidad ni control estructural.

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