Un nuevo caso de robo agravado pone bajo la lupa a un conocido local del barrio La Pampa en la ciudad de Tarija. El se negó a proporcionar grabaciones de seguridad y cualquier información sobre una mujer que la víctima aseguró haber conocido dentro del establecimiento, incrementando las sospechas sobre lo ocurrido la madrugada del 22 de noviembre, en la intersección de las avenidas La Paz y Membrillos.
El denunciante de 46 años, relató ante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) que aquella noche estuvo compartiendo bebidas con el propietario del local y una mujer que le fue presentada en el lugar. Todo transcurría con aparente normalidad hasta pasada la medianoche, cuando —según su propio testimonio— perdió abruptamente el conocimiento.
Horas más tarde, alrededor de las 09:00 de la mañana, el denunciante despertó desorientado, con fuertes dolores corporales y sin su teléfono celular, cuya desaparición no pudo explicar.
Al llegar a su domicilio, su pareja le informó que lo encontró en estado de completa ebriedad, pero de una forma que ella calificó como “no habitual”, lo que reforzó la hipótesis de que habría sido “pildoreado”, una modalidad delictiva que consiste en adormecer o incapacitar a la víctima mediante sustancias introducidas en su bebida.
Al intentar reconstruir la noche, el afectado volvió al local para solicitar el acceso a las cámaras de seguridad, sin embargo, el dueño se negó rotundamente, tanto a entregar las imágenes como a proporcionar datos sobre la mujer que estuvo compartiendo con ellos. Esta actitud generó aún más dudas sobre la posible participación del personal del local o de terceros en el robo.
Frente a la falta de cooperación del establecimiento y a las evidencias de haber sido vulnerado, el afectado se presentó el 25 de noviembre ante la Felcc, donde formalizó la denuncia.
La investigación busca establecer si el robo fue producto de un actuar coordinado entre la mujer que acompañó a la víctima y otros involucrados, así como determinar la responsabilidad del propietario del local al negarse a entregar material clave para la indagación. Según fuentes policiales, la negativa a facilitar imágenes puede constituir un indicio relevante en la pesquisa.
La Felcc adelantó que podría solicitar una requisa formal de cámaras si el propietario sigue negándose a colaborar, dado que en este tipo de delitos el tiempo es determinante para preservar evidencia.






