Willam Octavio Flores/EL ANDALUZ
Rodrigo Fuensalida, encargado de hacer seguimiento al Censo por parte del Comité Cívico de Tarija, ha expresado su preocupación ante el anuncio del Tribunal Supremo Electoral (TSE) sobre la suspensión de la reunión con partidos políticos programada para el 10 de julio. Esta decisión, se debe al retraso de la entrega de resultados del Censo 2024.
Fuensalida calificó de «totalmente ilógico» el plan de recibir los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) hasta diciembre, argumentando que esto contradice el compromiso legal de tener los resultados hasta el 30 de agosto. «El primero de septiembre se debe hacer la redistribución de recursos de coparticipación tributaria», afirmó, destacando la importancia de cumplir con los plazos establecidos.
El representante del Comité Cívico enfatizó la necesidad de comenzar a trabajar en la redistribución de circunscripciones inmediatamente después del 1 de septiembre. Recordó que, en Tarija, la configuración de circunscripciones ha cambiado en las últimas dos elecciones, sugiriendo que estos cambios han sido motivados políticamente para favorecer al partido gobernante, el MAS.
Una de las principales preocupaciones expresadas por Fuensalida es el impacto que este retraso podría tener en la elaboración de un nuevo padrón electoral. «Si lo que están comentando de hacer de enero a abril la redistribución de circunscripciones se cumple, no va a permitir trabajar en un nuevo padrón electoral», advirtió. Esto podría resultar en que las elecciones de agosto de 2025 se realicen con un censo nuevo pero un padrón electoral antiguo, que según Fuensalida, «ha sido inflado y no corresponde con la realidad de cada uno de los departamentos».
Fuensalida instó a los partidos políticos a exigir unánimemente en la reunión del 10 de julio con el TSE que se elabore un nuevo padrón electoral para las próximas elecciones. También criticó la propuesta de trabajar en la redistribución de circunscripciones de enero a abril, justo antes de la convocatoria a elecciones, argumentando que este cronograma es demasiado ajustado y podría comprometer la integridad del proceso electoral.






