Willam Octavio Flores/EL ANDALUZLa mastitis, una enfermedad infecciosa que afecta la glándula mamaria de las vacas lecheras, se ha convertido en un verdadero flagelo para los productores lácteos del Valle Central de Tarija, especialmente en el municipio de Padcaya.Antonio Montero, vicepresidente de la Asociación de Lecheros de Padcaya, explicó que la mastitis representa el principal problema que enfrenta el sector ganadero local. “Ninguna autoridad nos ha brindado apoyo para combatir esta enfermedad que nos está arruinando”, lamentó.Las consecuencias económicas de la mastitis son fuertes para los lecheros de la región. Montero reveló que el tratamiento para curar a una vaca enferma puede costar alrededor de 500 bolivianos, una suma considerable para los pequeños y medianos productores.“Muchos prefieren ‘secar’ a la vaca, es decir, dejar de ordeñarla, en lugar de invertir en el costoso tratamiento”, señaló Montero. Esto implica una pérdida directa de ingresos para las familias que dependen de la producción láctea.Pero los efectos no se limitan al costo del tratamiento. La mastitis también provoca una disminución significativa en la cantidad y calidad de la leche producida. Los animales enfermos sufren de fiebre, malestar general y, en casos graves, pueden morir, representando una pérdida total para el productor.Precios estancados y costos crecientesA esta crisis sanitaria se suma el estancamiento de los precios pagados por la leche cruda. Montero explicó que, durante los últimos seis años, el precio se ha mantenido entre 3,20 y 3,50 bolivianos por litro, mientras que los costos de alimentación y otros insumos han aumentado constantemente.“El alimento balanceado nunca ha bajado de 100 bolivianos, y eso va en contra de la producción”, afirmó. Con un costo de producción que oscila entre 2,80 y 2,90 bolivianos por litro, la ganancia neta para los lecheros apenas alcanza los 10 a 15 centavos por litro.Montero hizo un llamado urgente a las autoridades locales y nacionales para que presten atención a esta grave situación que amenaza la sostenibilidad de la actividad lechera en la región.“Necesitamos apoyo técnico y económico para controlar la mastitis y poder mantenernos en este rubro que es vital para la economía local”, enfatizó. Navegación de entradasSEDES informa sobre 54 nuevos casos de dengue durante esta semana Campero: “El 15 de abril Tarija debe salir a protestar contra el gobierno”