Proliferan lenocinios clandestinos en casas alquiladas en la ciudad de Tarija

Willam Octavio Flores/EL ANDALUZ

En un esfuerzo por abordar un problema persistente en la ciudad, el municipio de Tarija ha redoblado sus esfuerzos para combatir la proliferación de lenocinios clandestinos.

Gustavo Carvajal, director de ingresos del municipio, manifestó que la mayoría de los lenocinios trabajan de manera camuflada, y sin autorización del municipio ni de otras instancias.

Carvajal señaló que, especialmente después de las restricciones impuestas durante la pandemia, se ha observado un aumento en la operación de estos establecimientos, que han recurrido a métodos más discretos, como trabajar en puertas cerradas y utilizar las redes sociales para atraer clientes.

«Los lenocinios clandestinos son actividades nocturnas que van proliferando, abriendo y cerrando constantemente», explicó Carvajal. «Después de la pandemia, muchas personas optaron por trabajar de esta manera, lo que dificulta aún más la detección y la intervención por parte del municipio».

A pesar de los esfuerzos por controlar esta problemática, el municipio enfrenta limitaciones en su capacidad para intervenir en estos establecimientos. «No tenemos la facultad de poder ingresar a estas viviendas y determinar si están operando como lenocinios clandestinos», lamentó Carvajal.

Sin embargo, en colaboración con la seguridad ciudadana y la Fiscalía, se han llevado a cabo acciones para intervenir en aquellos lugares sospechosos de albergar este tipo de actividades ilícitas.

«Recientemente, intervenimos en el barrio San José, donde se había reportado la presencia de un lenocinio clandestino», mencionó Carvajal. «Realizamos una revisión exhaustiva y clausuramos temporalmente el establecimiento hasta recibir el informe correspondiente de las autoridades competentes».

La movilidad de estos establecimientos clandestinos representa un desafío adicional para las autoridades municipales ya que funcionan en casas alquiladas. «Literalmente, cuando intervenimos y clausuramos un lenocinio, los propietarios simplemente se mudan a otra casa», explicó Carvajal.

Esta estrategia dificulta la labor de las autoridades, que deben estar constantemente alerta y tomar medidas rápidas para evitar la continuidad de estas actividades ilegales.

En cuanto al aumento de actividades nocturnas durante la temporada de carnaval, Carvajal reconoció que es una tendencia común, pero reafirmó el compromiso del municipio de regularizar todas las actividades, incluyendo los lenocinios.

«La gente tiene que entender que los lenocinios no son una actividad ilegal, sino que es una actividad legal, que simplemente tiene que ser regularizada y el regularizar no es complicado, pero es de una importancia para dar la garantía a la ciudadanía. «, concluyó Carvajal.

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