Willam Octavio Flores/E ANDALUZ
La sequía a nivel mundial continúa realizando estragos, y los más perjudicados son las comunidades indígenas, mismas que viven de la producción agrícola y la cría de ganado.
Claudia Camacho, Técnica del CIPCA (Centro de Investigación y Promoción del Campesinado), informo acerca de la situación del Tri Chaco boliviano que se encuentra en el epicentro de una emergencia silenciosa pero devastadora: la sequía que afecta a esta región y la migración forzada que está provocando.
Camacho ha estado recorriendo municipios como Guacareta, Machareti, Huacaya y otros, y ha sido testigo de una tendencia que la preocupa profundamente: la migración de poblaciones enteras debido a los efectos del cambio climático, específicamente, la sequía.
«Hemos estado en estos municipios del Chaco boliviano, donde las consecuencias del cambio climático son visibles y desgarradoras», dijo Camacho. «La sequía, en particular, está afectando a nuestras comunidades de manera devastadora».
Otra zona afectada por la sequía es el distrito de Añimbo, donde la comunidad de Uruguay se enfrenta a graves dificultades debido a la falta de agua. Pero no es solo la escasez de agua lo que está en juego. Los municipios afectados son conocidos por su alta producción ganadera, lo que agrega una dimensión adicional a la crisis.
«La sequía no solo amenaza la supervivencia de las personas, sino también la de sus ganados, que son su principal fuente de sustento», advirtió Camacho. «Esta situación está generando una emergencia que afecta directamente a los jóvenes de estas comunidades».
El fenómeno climático ha llevado a una migración masiva de jóvenes que, desesperados por encontrar trabajo y sustento para sus familias, se ven obligados a dejar sus hogares en busca de oportunidades en las ciudades, principalmente en Santa Cruz. Esta ola de migración está dejando a las comunidades prácticamente desoladas, con una población mayor y una ausencia cada vez más notoria de la vitalidad juvenil.
«Tenemos un caso desgarrador en el distrito del Rosario del Ingre, donde hemos perdido a 10 estudiantes que abandonaron sus estudios. Uno de ellos estaba a punto de graduarse. Esto se debe directamente a la migración forzada causada por la sequía», compartió Camacho con profunda preocupación.
Ante esta crisis humanitaria que se desarrolla silenciosamente en el Chaco, Camacho hace un llamado urgente a la acción. «Es esencial que trabajemos en políticas sostenibles a largo plazo. Debemos repensar nuestras políticas ganaderas y considerar la ganadería comunitaria como una alternativa viable para abordar estos desafíos. Además, necesitamos apoyar a las comunidades afectadas de manera inmediata», concluyó.






