Willam Octavio Flores/EL ANDALUZ
Los productores vitivinícolas de Tarija se encuentran en alerta debido a una crisis hídrica que amenaza con dañar seriamente la producción de este año. José Luis Sánchez, dirigente del sector, ha manifestado su inquietud por la falta de medidas efectivas para abordar esta situación.
«El año pasado ya enfrentamos una sequía, y este año estamos lidiando con la misma problemática, y no se ha hecho nada al respecto. Nuestro sistema de riego de goteo tecnificado sigue estancado en un 0,2%. Seguimos dependiendo de métodos de riego menos eficientes, como el riego bajo manto o corrido», señaló Sánchez.
Las consecuencias de esta sequía son evidentes en varias comunidades productoras, que están experimentando una disminución significativa de los recursos hídricos. «Algunas comunidades ubicadas cerca del Guadalquivir y el río Camacho aún tienen acceso al agua, pero río arriba, la situación es crítica. La falta de agua representa un grave problema para la producción y el sistema de riego actual no está cumpliendo con nuestras necesidades», agregó.
La escasez de agua está afectando la disponibilidad del recurso incluso para uso doméstico. «La falta de abastecimiento de agua ha llevado a la creación de reservorios, pero estos también se están secando rápidamente debido a la insuficiente cantidad de agua disponible», explicó Sánchez.
El dirigente vitivinícola subraya la urgencia de encontrar soluciones viables para esta crisis hídrica. «Si no llueve en una semana, estamos al borde de la desesperación. Ya el año pasado sufrimos las consecuencias, y este año la capacidad y la calidad de nuestra producción de uva y otros cultivos está disminuyendo. Estamos explorando alternativas para mantener la humedad del suelo, pero la situación es crítica», advirtió.
La situación se agrava debido a la disminución drástica del caudal del río Camacho. «Ya se ha secado en gran medida, y lo que aún fluye es un mero hilo de agua. Nuestra esperanza se centra en el Guadalquivir, pero incluso su caudal se reduce constantemente. La falta de agua afectará profundamente la producción», concluyó Sánchez.






