Willam Octavio Flores/EL ANDALUZ

En un esfuerzo por visibilizar y abordar el creciente problema de la violencia contra las mujeres en la ciudad de Tarija, Gabriela Ávila, jefa del Servicio Legal Integral Municipal (SLIM), ha revelado recientemente que el número de denuncias ha experimentado un incremento significativo.

Hasta la fecha, se han registrado un total de 370 denuncias diversas presentadas por mujeres víctimas, lo que pone de manifiesto la necesidad de fortalecer la cultura de la denuncia y brindar apoyo a las afectadas.

El SLIM, consciente de la importancia de la prevención y la sensibilización, ha estado llevando a cabo una serie de iniciativas tanto en áreas rurales como urbanas para promover la denuncia de casos de violencia de género. Mediante programas de educación y concientización, se busca empoderar a las mujeres, alentándolas a alzar su voz y denunciar a sus agresores. La meta es romper el ciclo de violencia y proporcionar un entorno seguro y libre de agresiones para todas las mujeres de la comunidad.

Gabriela Ávila ha enfatizado que se está prestando especial atención a dos barrios considerados zonas rojas: Chapacos y Lourdes. Estas áreas, históricamente identificadas como lugares de alto riesgo, requieren un enfoque adicional en términos de prevención. A través de acciones preventivas y programas específicos para estas comunidades, el SLIM busca crear conciencia sobre los derechos de las mujeres y fomentar un ambiente de respeto y no violencia.

El análisis de los datos revela que las mujeres jóvenes, con edades comprendidas entre los 18 y los 35 años, son las que más denuncias han presentado por casos de violencia. Esta información es crucial para adaptar las estrategias de prevención y asegurarse de que se brinde el apoyo necesario a este grupo demográfico vulnerable.

Por su parte el ESLIM se compromete a seguir trabajando arduamente en la implementación de políticas y programas que promuevan la denuncia de la violencia de género y que ofrezcan un apoyo integral a las mujeres víctimas.