La directora de la FELCV indicó que el caso de la menor que fue violada se encuentra en proceso de investigación, con indicios de que el agresor sería un familiar.
REDACCIÓN CENTRAL/TINTA ROJA
La teniente Alejandra Rojas, informó sobre ocho denuncias que se atendió en la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV); uno por abuso sexual a una menor de 13 años de edad, un caso de estupro y seis son por agresión física y psicológica, todos casos atendidos del 9 al 15 de agosto. Así también dio a conocer que se tiene a una persona aprehendida por violencia física que se encuentra en las celdas Epi4 a la espera de su audiencia.
Rojas indicó que el caso de la menor que fue violada se encuentra en proceso de investigación, con indicios de que el agresor sería un familiar, esperando hacer la detención durante la semana. Asimismo, dio a conocer que en todos los casos de violación a menores, los jueces determinan dar detención preventiva, ningún caso tiene alguna medida sustitutiva.
En ese contexto, afirmó que el trabajo se realiza de manera coordinada con el director de investigación del Ministerio Público y con el juez de instrucción en lo penal, quienes valoran los indicios y hechos para poder determinar la detención preventiva. De esta manera, con la colaboración y el apoyo del equipo multidisciplinario que es está a cargo de la niñez y el Servicio Legal Integral Municipal SLIM, que se encarga de las mujeres.
“Esto da a notar que los casos de violencias están bajando cada día más y también puede ser que sea por la concientización a la población y los talleres en los colegios que se viene realizando para evitar violencia familiar”, dijo la policía.
¿Qué se considera abuso?
El abuso, es un término que identificamos y lo entendemos como un maltrato. Un abuso sexual es un delito que tiene lugar cuando sin consentimiento y sin violencia ni intimidación se realizan actos que atentan contra la libertad o indemnidad sexual de otra persona. .
Según el Departamento de Justicia de EE.UU., la tasa de reincidencia en abusos sexuales de pedófilos es cuatro veces más alta que la de otros criminales. Por la cultura de silencio, la realidad debe ser peor.






