Ha costado nueve intentos, pero al final Space X, la compañía de Elon Musk, ha conseguido su objetivo: recuperar intacta una nave Starship, en este caso, el Starship SN15, tras haberla elevado hasta 10 kilómetros de altura. El primer ensayo ocurrió a finales de 2019.Ese y los siete que siguieron terminaron en un RUD, siglas que, con un amargo sentido del humor, corresponden a Rapid Unscheduled Disassembly, Desmontaje Rápido no Previsto, y que resumen un impacto destructivo contra el suelo.Acostumbrados a ver cómo se recuperan de forma rutinaria los cohetes orbitales Falcon, puede sorprender esta cadena de desastres que ahora, por fin, ha culminado con éxito. Navegación de entradasLindolfo Kosmaski, activista brasileño, es quemado y asesinado brutalmente Presidente de Pfizer rechaza liberar las patentes de las vacunas contra el COVID-19