Willam Octavio Flores/EL ANDALUZ

Ante la pelea interna del Movimiento Al Socialismo (MAS), por definir un candidato para las elecciones nacionales 2025, la oposición empieza a organizarse para hacer frente al partido de gobierno.

Manuel Morales, Ejecutivo Nacional de la Coordinadora Nacional por la Democracia (CONADE), ha llegado a Tarija con un objetivo claro: forjar una alianza de fuerzas políticas y sociales opositoras en Bolivia, con la mira puesta en construir una alternativa sólida al partido de gobierno, el Movimiento al Socialismo, liderado por su candidato Evo Morales.

Morales se encuentra en Tarija con una misión trascendental: articular una serie de invitaciones a un evento nacional programado para el 28 de octubre en la ciudad de La Paz. Este evento, de gran envergadura, pretende reunir a todas las fuerzas políticas y sociales de oposición para establecer una agenda conjunta que siente las bases para la creación de un frente único.

 En este evento, se planea discutir la organización de elecciones primarias abiertas. Estas primarias servirán para seleccionar no solo al candidato a la presidencia en las elecciones presidenciales de 2025, sino también al candidato a la vicepresidencia. El objetivo es claro: presentar una alternativa sólida y cohesionada frente a lo que parece ser la candidatura única del MAS, encabezada por Evo Morales.

 Uno de los aspectos más significativos de esta iniciativa es el enfoque en la renovación de la política boliviana. Manuel Morales subraya la importancia de buscar nuevos actores y liderazgos en la escena política del país. En este sentido, mencionó el nombre de Vicente Cuéllar, quien ha anunciado la creación de un movimiento ciudadano. Cuéllar ha sido invitado al evento del 28 de octubre en La Paz.

 La prioridad absoluta es crear un frente opositor sólido y cohesionado. Morales destacó que no solo se trata de unir a las fuerzas opositoras, sino también de renovar la política boliviana en su totalidad. La idea es encontrar un binomio único que represente no solo un cambio político sino también un nuevo enfoque.

El evento del 28 de octubre, según Morales, marcará un punto de inflexión en la historia política de Bolivia. La planificación de este evento está siendo meticulosa y estratégica, y Tarija está desempeñando un papel fundamental en esta estrategia. La ciudad se considera un vivero de nuevos liderazgos que pueden impactar a nivel nacional.

 El énfasis está en la creación de liderazgos frescos y renovados, alejados del pasado político. Se espera que este movimiento no solo genere un nuevo rumbo para Bolivia sino también un nuevo rostro en la política del país.