Feminicida de Vania la mató para ocultar sus vínculos con la droga

Vladimir Irahola, pareja de Vania Trujillo, acusado de haberla asesinado el pasado 18 de febrero, se dedicaba al microtráfico de drogas en La Paz y ese sería el móvil del crimen, según reveló ayer, jueves, el ministro de Gobierno Eduardo del Castillo tras la presentación del criminal.

De acuerdo con las investigaciones, Vania tenía conocimiento de los ilícitos en los que estaba metida su pareja.

“La Policía boliviana ha vinculado el comportamiento de la persona, ha logrado identificar los móviles del delito que podrían estar relacionados en atención que Vladimir es una persona que se dedicaba al microtráfico en el departamento de La Paz y, básicamente, le quita la vida a su pareja para encubrir estos hechos y que posteriormente no sean denunciados”, indicó del Castillo.

Además se reveló que el feminicida confesó el delito mediante un video y un audio que envió a su amigo Moisés A., acusado de complicidad.

Vladimir Irahola se dedicaba al microtráfico de droga, una actividad delictiva que fue descubierta por su pareja Vania, según la Policía. Ante la posibilidad de ser delatado, el hombre planeó el crimen y se jactó en un audio que tenía todo listo. El acusado envió la grabación a su amigo. 

“Más bien borra el mensaje. Yo, antes de hacer eso, tenía todo planeado. Yo no hago las cosas así por así, ni por estar caliente. Yo tengo pruebas, papi”, se escucha decir a Vladimir en un mensaje de voz que envió a su amigo Moisés V., luego de cometer el  feminicidio, el 18 de febrero.

Una de las causas de la muerte de Vania fue asfixia mecánica por estrangulamiento. Para encubrir el crimen, Vladimir colocó una sustancia espumosa y roja en la boca de la víctima.  Llamó a los familiares de Vania, les contó que tuvo una pelea y que ella lo amenazó con hacerse daño si él no volvía a su casa.

Según la declaración del amigo de Vladimir, el padre le dijo que abandonara el lugar para no ser involucrado. Cuando llegó la Policía, modificó la escena del crimen.

La fiscal Dubraska Jordán llegó a las 2:00 del sábado 19 de febrero al departamento donde sucedió el crimen. Tomó la declaración de Vladimir y no ordenó su aprehensión.

Los resultados del examen forense se conocieron el lunes 21 de febrero. Ese día, recién la Fiscalía emitió la orden de aprehensión contra Vladimir, pero él escapó.

El 18 de marzo, un mes después y luego de que se hiciera público el caso, la Policía aprehendió al padre de Vladimir en la avenida Saavedra, de Miraflores, en inmediaciones al Estado Mayor, donde trabajaba. El militar fue acusado de coautoría y fue enviado de forma preventiva al penal de San Pedro.

El martes 22 de marzo fue detenido el amigo de Vladimir, Moisés V., en la localidad de San Borja (Beni). Él recibió las imágenes, videos y audios del feminicida luego de que cometió el crimen, pero no denunció al agresor ante la Policía.

El Ministerio Público acusó a Moisés V. de ser cómplice. El acusado fue enviado por cuatro meses al Centro de Rehabilitación Calahuma, de Viacha. En el caso de Vladimir, la Fiscalía pidió la detención preventiva en el penal de Chonchocoro.

¿Cómo fue capturado?

La Policía halló la ubicación de Vladimir a través del IP de su equipo celular. Las señales dieron cuenta que escapó a San Borja. Al inicio, los uniformados llegaron hasta la zona 18 de Noviembre, donde fue aprehendido su amigo Moisés V. 

El comandante general de la Policía, Jhonny Aguilera, dijo que la entidad continuó con la investigación y logró hallar el inmueble donde vivía Vladimir, entre las calles Tarija y Bolívar, de San Borja.

“Hacemos una solicitud de allanamiento y lo encontramos. Tuvimos la certeza de que es él por su tatuaje en el lado izquierdo de su cuello. Además, se compararon las huellas digitales”, explicó.

Cuando la Policía llegó al inmueble identificado, el agresor se dio cuenta e intentó escapar. Según un efectivo de la institución del orden, Vladimir indicó que guardaba un resentimiento contra su papá. “El joven contó que su padre nunca lo había atendido. Sus papás se habrían separado hace 11 años”.

El agresor fue trasladado vía terrestre y llegó a La Paz a las 3:30 de ayer. A las 7:00 fue presentado -junto a su amigo-, por el ministro de Gobierno. En la conferencia de prensa y al escuchar los gritos de desesperación de los familiares de Vania, Vladimir hizo gestos de burla.

“La Policía (identificó) que los móviles del feminicidio  podrían estar relacionados con otro delito. Vladimir Sergio Irahola se dedicaba al microtráfico (de droga) en el departamento de La Paz y quitó la vida a su pareja para encubrir estos hechos y que no sean denunciados”, dijo ayer el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo.

Consultado sobre si hubo o no negligencia de la fiscal Jordán, Del Castillo dijo: “El trabajo del Ministerio Público no acompaña la celeridad de la Policía Boliviana para investigar los crímenes y delitos. En muchas oportunidades, cuando queremos realizar el levantamiento del cadáver, la Fiscalía tarda entre dos a tres horas en llegar a la escena del crimen”, dijo.

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