Redacción Central/El Andaluz
«No es justo que el pueblo sufra y nosotros estemos en mejores condiciones», con esta contundente promesa, el candidato a gobernador por NGP, Never Antelo, se comprometió a reducir su sueldo y el de todos los altos funcionarios si llega a la Gobernación. En un encendido discurso, Antelo arremetió contra la «rosca de poder» de los «Cossío, Oliva y Arce», a quienes acusó de haberse beneficiado durante 20 años mientras la población padece una crisis que ellos mismos provocaron.
Una Nueva Escala Salarial para «Acompañar al Pueblo»
La propuesta del candidato de Nueva Generación Patriótica (NGP) busca marcar una diferencia radical con lo que él denomina la «vieja política». Frente a una crisis económica que «nos golpea a todos», Antelo aseguró que su primera medida será un gesto de austeridad y empatía con la ciudadanía. «Nos vamos a reducir los sueldos porque no es justo que el pueblo sufra y nosotros estemos en mejores condiciones», sentenció.
«Esa es una promesa también que vamos a defenderla. El día que volvamos acá a decirles, estamos viniendo con la nueva escala salarial y esta es la realidad para acompañarnos al pueblo». Esta medida, según el candidato, es una respuesta directa a los «beneficios de los políticos» que, a su juicio, han vivido de espaldas a la realidad de la gente.
La Crítica a la «Rosca de Poder»
Antelo enmarcó su propuesta de austeridad en una dura crítica a la clase política tradicional que ha gobernado Tarija en las últimas dos décadas. Señaló directamente a sus adversarios como parte de una élite que se niega a dejar el poder.
«Hay una rosca de poder que se ha hecho 20 años, que no quieren salir los Cossío, los Oliva, ¿cierto? Los Arce, no quieren salir», denunció. «Pero nosotros ahora estamos diciendo es posible que gente como ustedes, nosotros que somos del pueblo, tomemos el poder, hagamos las cosas bien».
Salud: El Primer Problema a Resolver
El candidato insistió en que su principal prioridad será resolver la crisis del sistema de salud. Volvió a denunciar la «mala gestión» de las autoridades actuales, que, según él, devuelven 15 de los 40 millones de bolivianos destinados a medicamentos por «incapacidad de gasto». «De los 40 millones se gastan apenas 25, 15 se vuelven al nivel central porque no ha habido capacidad de gestión», lamentó. Por ello, se comprometió a que esos recursos se inyecten en las farmacias para que «todo el mundo tenga remedios» y nadie tenga que «meter la mano al bolsillo» para comprar una receta.






