Redacción Central/El AndaluzLas divisas de Bolivia caen a $us 52 millones y la guerra en Irán agrava la crisis energética, luego de que las reservas líquidas en efectivo del Banco Central de Bolivia (BCB) se desplomaran un 85% en marzo de 2026 para cumplir con el pago de la deuda externa, dejando al país en una situación de extrema vulnerabilidad ante el alza internacional del petróleo y la millonaria importación de combustibles subvencionados.El desplome de las reservas y el peso de la deuda externaLa actualización estadística del Banco Central de Bolivia (BCB), al 20 de marzo de 2026, revela una contracción crítica en los activos más líquidos del país. Las divisas disponibles pasaron de 355 millones de dólares a solo 52 millones en cuestión de días. Aunque las Reservas Internacionales Netas (RIN) totales se ubican en 3.484 millones de dólares, su composición está peligrosamente asfixiada: el 96% de este monto corresponde a oro físico y no a dólares utilizables para transacciones inmediatas.De acuerdo con analistas económicos, este drástico descenso de liquidez responde al cumplimiento del pago de cupones de bonos soberanos por un valor de 388 millones de dólares. Irónicamente, este desembolso permitió que calificadoras de riesgo como Moody’s y Standard & Poor’s mejoraran la nota crediticia de Bolivia, ignorando que el cumplimiento de obligaciones se logró mediante un agresivo endeudamiento externo que evaporó los recursos líquidos.Un claro ejemplo de este ciclo de endeudamiento es el crédito de 550 millones de dólares otorgado por la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe) en diciembre de 2025, cuyos primeros desembolsos se utilizaron para pagar deudas anteriores con el mismo prestamista.La venta de las reservas de oro como salvavidas de alto riesgoAnte la falta de efectivo, el Banco Central de Bolivia ha planteado a la Asamblea Legislativa modificar la Ley 1503 para reducir el piso obligatorio de 22 toneladas de oro en reserva y poder convertirlas en divisas.Esta propuesta ha generado un fuerte debate técnico. Analistas financieros advierten que la venta de las reservas de oro monetario equivale a “vender las joyas de la abuela”, lo que deteriora gravemente la credibilidad institucional y las expectativas económicas del mercado. El metal precioso cumple un rol de respaldo soberano y monetario que, de desaparecer, comprometería la confianza en el tipo de cambio.El impacto del petróleo global y la escalada bélica en Medio OrienteA la debilidad estructural interna se suma un shock geopolítico externo que presiona la balanza de pagos. La guerra desatada el pasado 28 de febrero entre Israel, Estados Unidos e Irán ha empujado la cotización del petróleo crudo Brent por encima de los 100 dólares, alcanzando picos de 114 dólares por barril.Bolivia es un importador neto de energía: adquiere del mercado externo cerca del 90% del diésel y el 50% de la gasolina que consume el parque automotor. El desfase es crítico, ya que el Presupuesto General del Estado calcula los precios internos sobre un barril referencial de 64,45 dólares (Decreto Supremo 5516), ampliando la brecha de subsidios. Las autoridades de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) han reconocido que el rebrote inflacionario del crudo obliga al Estado a redoblar el gasto en la subvención.Proyecciones económicas e incertidumbre cambiariaEstudios del Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo (INESAD) proyectan que la paridad de importación de combustibles podría incrementarse entre un 13% y un 60%, dependiendo de la duración de las hostilidades en el estrecho de Ormuz. Además, el costo del subsidio mensual de YPFB podría dispararse más de un 100% en los escenarios más severos. Esto se traducirá en:Mayor presión fiscal: una demanda descontrolada de dólares para costear combustibles caros, lo que neutralizará los esfuerzos estatales por reducir el déficit fiscal.Riesgo de inflación: al trasladarse el encarecimiento de los fletes de transporte a los precios de la canasta básica familiar alimentaria.Brecha cambiaria e inestabilidad social: aunque el dólar paralelo bordea los 10 bolivianos, la población ya sufre desabastecimiento de carburantes y fallas de calidad que han provocado paros del transporte sindicalizado. Navegación de entradasCaso Marset: fiscal defiende hallazgo de cajas vacías mientras la FELCN investiga a Dircabi por devolver bienes Mamen Saavedra y Johnny Torres se consagran como los más votados de Bolivia