Redacción Central/El AndaluzEn una humillación sin precedentes para la Policía Boliviana, un grupo de cinco delincuentes extranjeros desvalijó este lunes una de las casas de Sebastián Marset en la exclusiva zona del Urubó, desarmó, redujo y enmanilló a dos agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) que custodiaban el inmueble y se llevaron hasta sus armas de reglamento. Este violento asalto se suma a la cadena de bochornos que han marcado la investigación tras la captura del capo narco, incluyendo la apertura de dos cajas fuertes que, para sorpresa de nadie, resultaron estar completamente vacías.El asalto: un operativo audaz que pone en jaque a la PolicíaEl golpe, calificado por la Fiscalía como «robo agravado», expone una negligencia alarmante. Según el fiscal Franz Delgadillo, los cinco asaltantes, portando armas de fuego, ingresaron a la vivienda —la misma donde en marzo se halló un arsenal— y sometieron sin dificultad a los dos policías de élite que la resguardaban.Los delincuentes no solo robaron objetos de una de las habitaciones, cuyo valor aún no ha sido cuantificado, sino que también se dieron el lujo de llevarse las armas de los dos agentes de la FELCN. Tras el atraco, huyeron en una camioneta blanca.«La Policía, conjuntamente con la Fiscalía, va a iniciar las diligencias para establecer cómo y de qué manera han ingresado estos sujetos», declaró el fiscal, una afirmación que evidencia la incredulidad ante un hecho que deja a la fuerza antidrogas en una posición de extrema vulnerabilidad y ridículo.Las cajas vacías: crónica de una evidencia desaparecidaMientras los delincuentes se llevaban las armas de los policías, en otro frente de la investigación, el Ministerio Público y la Policía abrían finalmente las dos cajas fuertes de gran tamaño incautadas a la organización de Marset. Los investigadores esperaban encontrar documentos o información clave para desbaratar la red criminal.El resultado fue decepcionante, pero previsible:Caja fuerte 1: Contenía solo tornillos.Caja fuerte 2: Estaba completamente vacía.La apertura de estas cajas, que se promocionó como un hito en la investigación, terminó siendo otro capítulo en la saga de inoperancia que ha caracterizado el caso, similar al saqueo de la otra quinta de Marset, un hecho por el que la Policía y la Fiscalía se culparon mutuamente.Una investigación llena de burlas y contradiccionesEl caso Marset, lejos de ser la «victoria» que proclamó el presidente Rodrigo Paz, se está convirtiendo en una seguidilla de burlas al Estado boliviano. A la fuga inicial del capo en 2023 y su operación con más de 10 cédulas de identidad, se suman ahora dos quintas desvalijadas, dos cajas fuertes vacías y dos policías de élite desarmados y enmanillados.Con un patrimonio incautado que supera los $us 15 millones, la pregunta que queda en el aire es cuánta evidencia más se ha perdido o ha sido sustraída por la negligencia o la complicidad de quienes debían resguardarla. Navegación de entradasSegunda vuelta definirá gobernaciones clave; alianzas de Paz no logran victorias contundentes