Redacción Central/El Andaluz
Never Antelo desenmascaró al exgobernador Adrián Oliva en pleno debate, acusándolo de haber endeudado a Tarija con 900 millones de bolivianos sin que se vean las obras y de ser un «demagogo» por proponer ahora una planificación que fue incapaz de ejecutar cuando tuvo el poder y los recursos para hacerlo. En un encendido cara a cara, el candidato de NGP desautorizó punto por punto las propuestas de su rival, exponiendo sus contradicciones y presentándose como la única alternativa con un plan concreto para sacar al departamento de la crisis.
Primer golpe: «¿Qué plata van a gastar si no hay?»
El primer enfrentamiento se dio en el eje económico. Adrián Oliva, en su intervención, habló de «nuevas formas de financiamiento» y se jactó de una supuesta gestión exitosa de fondos en el pasado. La respuesta de Never Antelo fue fulminante, cuestionando la base misma del discurso de su adversario.
«Es triste escuchar a candidatos que hablan de gastar la plata. ¿Qué plata van a gastar si no hay plata?«, interpeló Antelo, para luego lanzar el argumento más contundente: «Hay candidatos que están pensando en endeudarse, como hizo Adrián Oliva, 900 millones que se prestó y no sabemos dónde están esos 900 millones«.
Con esta acusación, Antelo marcó una línea divisoria: mientras Oliva piensa en más deuda, su propuesta se enfoca en invertir los «pocos recursos» en desarrollo productivo a través de alianzas público-privadas, donde el Estado sea un «facilitador» y no un «administrador».
Segundo golpe: «Demagogia se llama en política»
El segundo choque fue aún más contundente. Cuando Oliva disertó sobre la necesidad de un nuevo ordenamiento territorial para enfrentar el cambio climático y propuso crear un «observatorio hídrico ambiental» con apoyo de la NASA, Antelo lo interrumpió para cuestionar su coherencia.
«Se quiere planificar, pero no se hizo hace 10 años. Si esto tendríamos que tenerlo, planificación. O sea, querer ahora decir ‘vamos a hacer las cosas’ es mentirle a la gente. Demagogia se llama en política», sentenció el candidato de NGP.
Frente a la propuesta de Oliva, Antelo puso sobre la mesa soluciones concretas: aplicar la Ley Departamental 050, una norma «guardada» que ordena crear institutos estadísticos para que el campesino «deje de producir a ciegas». En lugar de «observatorios», propuso capitalizar el agro con los fondos del Prosol y conectar la producción de ajo, cebolla y tuna con las plantas industriales que hoy están abandonadas.
Con cada intervención, Antelo no solo presentó su plan, sino que también cuestionó la credibilidad de un exgobernador que, según él, forma parte de los «viejos políticos» que despilfarraron la bonanza y ahora, en plena crisis, quieren volver a prometer lo que nunca cumplieron.






