Osmar Arroyo/El Andaluz

El Capitán Grande del pueblo Weenhayek, Pablo Rivero indicó a El Andaluz, que el tema del río Pilcomayo, es un tema muy amplio y complicado.

Mencionó, que la reducción en el caudal del río Pilcomayo, muestra que el Pilcomayo ya no es el majestuoso Pilcomayo de aquellos tiempos.

Remarcó, que se trata de un tema internacional y que debe tratarse a través de Cancillería.

Desde los pueblos indígenas, se exige al gobierno acciones para que se puedan resolver dos problemas que se registran en el río Pilcomayo.

Uno de los problemas, es referente a la escasez de peces en el río, por infraestructuras construidas en territorio argentino y paraguayo en el lecho del río, lo que no permitiría la migración natural del sábalo aguas arriba, hacia territorio boliviano.

El segundo problema, es referente a una posible contaminación de las aguas del Pilcomayo, por la presencia de metales pesados, debido a la actividad minera, cerca de la cabecera del río, en el departamento de Potosí.

Desde el gobierno se asegura que no existe contaminación en las aguas del Pilcomayo y que la presencia de metales pesados, esta dentro de los parámetros permisibles, a pesar que algunos informes de laboratorio indican lo contrario.

Rivero indicó que sobre el Pilcomayo, se atacan entre tarijeños y algunas personas aprovechan para levantar la bandera política y sale la guerra política a flote.

Lamentó, que muchos aprovechen para levantar su bandera política, cuando se trata de un tema de relevancia internacional, que se debería tratar en otras instancias.

Recordó, que este tema involucra a autoridades de Argentina y de Paraguay.

Explicó, que entre Argentina y Paraguay se turnan para aprovechar los recursos del río Pilcomayo.

Dijo que durante el invierno Argentina almacena agua del Pilcomayo en el bañado la Estrella.

En cambio, en Paraguay, dijo que desde agosto se comienza a utilizar las aguas del Pilcomayo para regar cultivos, sus sembradíos, grandes extensiones.

Aprovechan las aguas del Pilcomayo para estancias enormes, para empresarios de gran alcance económico.

Remarcó, que los dos países acumulan grandes cantidades de agua, para aprovecharlos.

Mientras tanto, entre tarijeños se pelean, cuando se trata de un tema internacional.

Reiteró, que se trata de un tema que se lo tiene que ver a través de Cancillería, que se debería discutir el tema a esos niveles.

Se trata de diplomacia, según Pablo Rivero y dijo que es un tema que preocupa.

El dirigente del pueblo Weenhayek, señaló que en los vecinos países por donde atraviesan las aguas del río Pilcomayo, se tiene el proyecto Pantalón, en el límite entre Argentina y Paraguay, en dónde se desvía el río en dos cauces.

Mencionó también el proyecto del plan maestro, y recordó que hace unos 10 o 15 años atrás se hizo una consulta a los pueblos indígenas sobre estos temas.

En ese entonces se tenían otros dirigentes del pueblo Weenhayek.

El dirigente indico que se levantan banderas políticas sobre el tema del Pilcomayo para mostrar que se esta haciendo algo, cuando en realidad estos problemas persisten.

Por otro lado, la dirigencia del pueblo Weenhayek a la cabeza de Francisco Pérez, hasta julio del presente año, sostuvo reuniones con autoridades de Cancillería, en busca de que se realicen acciones para dar solución a la problemática en el Pilcomayo, principalmente por la escasez de peces, siendo que la principal actividad económica del pueblo indígena, es la pesca.

Desde el pueblo guaraní, también se hacen las gestiones y acercamientos con autoridades nacionales, en busca de que se puedan dar alternativas de solución al tema.

Desde el Gobierno Autónomo Departamental de Tarija, a través del Servicio Departamental de Salud, se hizo conocer un estudio de laboratorio de la carne del sábalo del Pilcomayo, mostrando como resultado, un elevado nivel de contaminación de la carne, por la presencia de mercurio y plomo, que son dañinos para la salud, de las personas que consuman este pescado.