AGENCIAS/COCHABAMBALas convocatorias entre estudiantes se hacen a través de las redes sociales y han causado alarma en la población de Quillacollo por estos enfrentamientos en plena vía públicaVideos en los que se observa a estudiantes en medio de peleas en vía pública ha causado indignación entre los padres de familia y la población en general del municipio de Quillacollo, en Cochabamba, esto tras conocerse que los enfrentamientos se deberían a una convocatoria realizada a través de las redes sociales.Karen Zambrana, representante de la Defensoría de la Niñez en Quillacollo, indicó que esta situación se debe a personas que organizan este tipo de actividades y las comparten en varias plataformas, principalmente en redes como Facebook.La convocatoria es para estudiantes de diferentes unidades educativas, con los cuales se “pacta” un día, hora y lugar donde se “enfrentarán”, donde acuden otros menores de edad como espectadores, los cuales son los encargados de alentar las peleas, filmar y compartir las imágenes.Tras conocerse sobre el caso, la Defensoría inició con las investigaciones correspondientes con ayuda de la Policía y el municipio, donde se han analizado las imágenes.Zambrana confirmó que ya se logró detectar a las unidades educativas a las que pertenecerían estos estudiantes, por lo que desde esta jornada se tiene previstas reuniones con los directores donde posteriormente, se hará una intervención y lograr identificar a los menores.La representante de la Defensoría espera poder hacer evaluaciones psicológicas a los estudiantes involucrados y conocer las razones por las cuales participan de estas actividades, asimismo, se busca dar con las personas que organizan estas peleas.En los videos se observa como estudiantes se agarran a golpes en plena vía pública, donde son alentados por otros menores de edad; muchos de los que participan en la disputa visten su uniforme escolar. Navegación de entradasEl exministro de Medio Ambiente ha constituido una red de corrupción, afirma el periodista Andrés Gómez Evo dice que “duele escuchar” que el piso 18 de la Casa Grande se usó para cobrar coimas