Redacción Central/El Andaluz

El rio Guadalquivir está en el diario vivir de la gran mayoría de los habitantes de Tarija, y cada año se pone en agenda lamentar con nostalgia su contaminación. Autoridades salieron ante medios de comunicación para volver a tocar la problemática que vive el cuerpo de agua, sin embargo, no brindan información nueva.

A pesar de que existe bastante información sobre qué tan contaminado esta el rio bandera de la capital tarijeña, esta oculta siendo que es información es pública y de libre acceso. Los medios de comunicación recuerdan un par de veces al año que se tiene un problema ambiental en torno a un rio que hace 20 años tenía peces, vida, y alimentaba a la población.

Esta problemática debe ser entendida desde un enfoque holístico, no sólo es un problema de contaminación, es algo que refleja la cultura, y la forma de hacer política de los tarijeños, lo cierto es que los habitantes de la “chura” sólo le ofrecieron canciones y contaminación al rio, y cuando al vida se le fue apagando fueron por el cuerpo, le están quitando su estructura (piedras, materiales sólidos, áridos) y muchos no caen en cuenta que cada acción que se le hace pone el peligro la vida de los habitantes del departamento.   

El Guadalquivir dio todo a Tarija y lo sigue dando, la administración codiciosa de los últimos 20 años le apagó la vida, pero, recién desde el 2008 se tiene datos y fuentes reales para entender parte de esta gran problemática, tan sólo una parte de esto es la extracción de áridos por parte de empresas que actúan en el marco del limbo legal, ya que las autoridades aún no pueden regular esta actividad ni mucho menos muestran la voluntad de detenerla.

En las últimas semanas, después del informe de la OTN-PB sobre el grado de contaminación de las aguas del Guadalquivir, varias autoridades se manifestaron al respecto, pero no se conoce al momento acciones concretas para mitigar los daños y lo extraño es que los activistas ambientalistas en Tarija en estas últimas semanas no se manifestaron a respecto.

Lo saquearon y siguen saqueando al rio

Existe un informe realizado por la contraloría General de Estado del Estado Plurinacional de Bolivia, llamado “INFORME DE AUDITORÍA AMBIENTAL K2/AP11/S15-E1” (Auditoria Ambiental K2) que evalúa la situación del Rio Guadalquivir entre el año 2008 y 2015.

Esta auditoria evalúa hasta hace siete años la situación de la cuenca del Guadalquivir. Para entender la problemática estos datos evalúan lo que afecta los alrededores del rio, debemos tomar en cuenta a los municipios de San Lorenzo, Padcaya, Uriondo, y el que más afecta Cercado.

En el año 2008 ningún municipio contaba con información acerca de la extracción de áridos, es decir era “piedra libre” para todos los que deseaban explotar y procesar materiales extraídos del rio.

En el 19 de mayo del 2014 promulgaron la ley 535 de Minería y Metalurgia en la cual establece en su artículo 4 que:

I. Se considera áridos a la arena, cascajo, ripio, piedra, grava, gravilla y arenilla que se presentan como materiales detríticos.

II. Los gobiernos autónomos municipales en coordinación con los Pueblos Indígena Originario

Campesinos, cuando corresponda, regularán el manejo y explotación de áridos y agregados, quedando excluidos de la competencia de la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera – AJAM.

 Esto significó que para el año 2015 en municipio de Tarija habría identificado 26 empresas dedicadas a la extracción de áridos y agregados a nivel industrial en la cuenca del río Guadalquivir dentro su jurisdicción, que comprende, además del río principal, a los ríos Tolomosa, Santa Ana y Sella.

Mientras que San Lorenzo contaba con cinco, Uriondo y Padcaya aún no registraban ninguna.

Es inverosímil pensar que anterior al 2014 no había estas extracciones, sin embargo, existe una limitante en el presente texto para afirmar sus comienzos.

Edwin Camacho, director área agrícola y pecuaria del municipio de San Lorenzo, indicó a El Andaluz que existen una cantidad similar a la presentada por la auditoria funcionando en el rio Guadalquivir, existe una problemática que es necesario exponerla.

Las llamadas chancadoras que dragan materiales del rio, causan un impacto ambiental directo, porque al extraer materiales del rio que son como su estructura, lo dejan abierto para que se desmorone.

“La verdad es un daño bastante grande que le han hecho al rio” dijo Camacho, y que se esta intentando prohibir toda extracción del rio Guadalquivir, en la parte de El rancho se concentran las chancadoras “el daño es evidente” expresó el director del área agrícola y pecuaria de San Lorenzo.

Si las personas hacen memoria podrán recordad que Rancho Norte, donde trabajan las chancadoras que menciona Camacho se inunda constantemente, para remediar esto colocan retenes, diques, sin embargo, no es suficiente.

Tarija no es la excepción los ríos Guadalquivir y Camacho a principios del 2022 se desbordaron afectando familias y cosechas de vid, actividad principal de Tarija.

A pesar de que este problema de las llamadas chancadoras afecta de forma directa, aún las autoridades no pueden remediar el problema ni parar su daño a los mas vulnerables.

A pesar de que los municipios o la Gobernación de Tarija podrían frenar esta actividad que causa un impacto ambiental directo a la población, no lo hacen. Se espera que un discurso jurídico a través de leyes frene esto, sin embargo, existe una trampa para que se pueda utilizar la famosa “viveza criolla” y seguir funcionando, ya no en el anonimato, sino apoyados por las autoridades que se supone deberían cuidar el medio ambiente.

La concejal municipal de Tarija, Raquel Ramos, indicó a El Andaluz que existen una normativa nacional (la del 2014 ley 535) y una municipal la ley municipal 149 Titulada Aprovechamiento de Áridos y Agregados en Ríos y Afluentes en el municipio de Tarija. Esta no se cumple.

A pesar de que el mismo nombre sugiera aprovechar los áridos en vez terminar un problema ambiental, los regula, pero, no detiene esta actividad por un problema social no contemplado por la ley, e ignorado (a propósito, o no) por las autoridades y sus creadores que beneficia la extracción indiscriminada.

Ramos indicó que la ley presenta en su reglamento que haya un Órgano Regulador, estos reguladores son los que evaluarían a las empresas que extraigan áridos y aquí esta la trampa. El presidente del consejo, mas dos concejales, un representante de los regantes, uno de la central campesina y dos representantes de comunidades colindantes a el área afecta.

Es significaría que los afectados tendrían que evaluar la extracción y esto no pasa, porque según la conejal los dejaron fuera de la ley, no sociabilizaron, tan solo los mencionan en el reglamento.

Esto conviene a las autoridades quienes voltean la vista ante la problemática y esta actividad que es la directa causante de los desbordes de los ríos y las lágrimas de familias campesinas goce de beneficios.

Acorde a la ley nacional 535, el órgano regulador tiene que existir, pero en Tarija niegan que participen los campesinos y comunarios siendo los principales afectados de los desbordes de los ríos.

Para aclarar esta ley municipal que excluye campesinos fue firmada por dos ex alcaldes, Alfonso Pica Lema y Rodrigo Paz Pereira.  

Pero el rio Guadalquivir tiene más responsables, a continuación detallamos quienes pueden interceder en el destino de este rio y también quienes hasta el momento observan sin tomar acciones. 

Responsables del rio Guadalquivir acorde a la normativa nacional.

El Gobierno Autónomo Departamental de Tarija, al ejercer funciones de fiscalización y

control sobre las actividades relacionadas con el medio ambiente. Asimismo, porque

realiza acciones de prevención de contaminación de los cuerpos de agua, saneamiento y

control de la calidad de los recursos hídricos y debe identificar las principales fuentes de contaminación. También, porque es la entidad encargada de elaborar, financiar y ejecutar subsidiariamente planes y proyectos de alcantarillado de manera concurrente con el nivel central del Estado y los gobiernos municipales.

Gobiernos Autónomos Municipales de San Lorenzo, Tarija, Uriondo y Padcaya, porque

deben ejercer las funciones de control y vigilancia a nivel local sobre las actividades que

afecten o puedan afectar al medio ambiente, deben efectuar inspecciones de manera

concurrente con la Gobernación y porque ejercen funciones de seguimiento e inspección

a las actividades industriales dentro su jurisdicción. Asimismo, porque deben realizar

acciones de prevención y control de la contaminación hídrica, identificar las principales

fuentes de contaminación y realizar el control de las descargas de aguas residuales

crudas o tratadas a los cuerpos receptores.

Por otro lado, deben asegurar la provisión de alcantarillado sanitario y desarrollar planes

y programas de expansión de estos servicios, así como coadyuvar en la evaluación y

seguimiento de las actividades de la EPSA (COSAALT). Asimismo, son responsables

de la administración y regulación de los áridos y agregados que se encuentran dentro de

su jurisdicción.

Cooperativa de Servicios de Agua y Alcantarillado – COSAALT Ltda., porque es

responsable de la administración, operación y mantenimiento del sistema de

alcantarillado sanitario en el área de concesión de la ciudad de Tarija y de la planta de

tratamiento de aguas residuales de San Luis, asimismo, debe establecer convenios con

las industrias, instituciones y empresas de servicio que descarguen sus aguas residuales

crudas o tratadas a sus colectores, asumiendo la responsabilidad del tratamiento de las

aguas bajo las condiciones que consideren necesarias.

Oficina Técnica Nacional de los ríos Pilcomayo y Bermejo – OTN-PB, porque debe

vigilar el control de la calidad del agua del río Guadalquivir que es parte de la cuenca

Bermejo, debe realizar estudios básicos para los programas y proyectos de

aprovechamiento de los recursos hídricos, monitorear su planificación, ejecución y

operación. Asimismo, debe gestionar financiamiento, para la implementación de

programas, proyectos y acciones de restauración ambiental, en la cuenca del río

Bermejo.

Entidad Ejecutora de Medio Ambiente y Agua – EMAGUA, porque es la encargada de

preparar, ejecutar, operar y mantener el programa “Agua Potable y Alcantarillado

Guadalquivir”.

Algo huela mal y no sólo en el agua del Guadalquivir

“En la orilla del Guadalquivir me robaron mi corazón” dice la canción La Bandeñita, pero en el 2022 se robaron al rio el corazón y a los tarijeños mucho más que una fuente de alimento, alegría y salud.

Existe una agrupación política que estuvo 20 años en la directa administración del rio Guadalquivir, que fueron los causantes de su muerte y deterioro. Ahora son actuales autoridades y fueron denunciados por crímenes ambientales y algo desconocido es que, si se admitió su mal accionar, por lo que pueden ser señalados por faltar la ley.

Qué pasó en 20 años con un rio que daba vida y peces, qué sucedió con las autoridades que hablan sobre medio ambiente y su protección, pero aniquilaron la vida del Guadalquivir, qué sucedió con los tarijeños que profesan amor a su tierra, pero dejaron mal olor por dónde pasa. Y qué sucedió con el principal municipio de Tarija que es el principal contaminador del Rio Guadalquivir.

Estas preguntas serán respondidas en la segunda mitad del reportaje, además cómo UNIR causó el desastre ambiental que vivimos hoy.