Jóvenes científicos bolivianos lograron la medalla de oro en la competencia internacional iGEM (Máquinas de Ingeniería Genética), gracias a su proyecto cuyo objetivo es medir la presencia de arsénico en el agua, reportó el periodista Iván Ramos de la Red ERBOL.La científica boliviana Tania Pozo, que radica en Suecia, asesoró el trabajo de un grupo de jóvenes bolivianos de cuatro equipos, uno de Sucre, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Lograron el galardón al crear una bacteria y construir un prototipo que tiene un biosensor, que detecta metales pesados en el agua, es decir, establece la concentración de arsénico.“Este biosensor es una bacteria que ha sido modificada genéticamente para que pueda detectar diferentes concentraciones de arsénico en el agua y dar diferentes intensidades de color”, explicó Pozo.La científica manifestó que dicha competencia es similar a las Olimpiadas en el deporte, pero en el ámbito de la ciencia. Navegación de entradasSuben a 7 los fallecidos en Mapiri y reportan al menos 25 familias afectadas por riada Obispos: ‘es hora de cumplir las promesas de gobernar escuchando de verdad a todos los sectores del pueblo’