Redacción Central/El Andaluz
Edmand Lara se queda cada vez más solo y aislado en su propia Vicepresidencia: su mano derecha y principal colaborador, Freddy Vidovic, ha renunciado para «priorizar la armonía institucional», dejándolo sin su hombre de confianza en el peor momento. El vicepresidente, despojado de su personal y presupuesto, ha llegado al extremo de rogar públicamente por gasolina para sus vehículos oficiales, mientras se ve obligado a postergar la interpelación al ministro de Hidrocarburos por falta de equipo técnico, evidenciando el éxito de la estrategia del presidente Rodrigo Paz para anularlo políticamente.
La renuncia que sella el aislamiento
La dimisión de Freddy Vidovic como secretario general de la Vicepresidencia es un golpe devastador para Edmand Lara. Vidovic, su abogado personal y exministro de Justicia, era su principal operador político. En una carta pública, el exfuncionario justificó su salida para «evitar que diferencias legítimas de criterio puedan derivar en mayores tensiones».
«Cuando existen visiones distintas sobre la forma de abordar determinados desafíos, considero que la mejor decisión es actuar con madurez institucional», escribió Vidovic.
Su renuncia, que se suma a la del exdirector general Jaime Soliz —ahora crítico de Lara—, deja al vicepresidente sin sus dos principales colaboradores en medio de su guerra abierta con el Ejecutivo y en un momento en que enfrenta una investigación por presunta usurpación de funciones.
De vicepresidente a mendigo: «rogando» por gasolina
La situación de Lara ha llegado a un punto de humillación sin precedentes. Tras la promulgación del Decreto Supremo 5552, que transfiere todo su personal y presupuesto al Ministerio de la Presidencia, el vicepresidente denunció que ha sido dejado completamente inoperante.
«No tenemos ya personal», lamentó en un video de TikTok. «Hasta el pasado 27 de febrero han trabajado todos los funcionarios. A partir del día lunes, ninguno está con contrato».
La parálisis es total. Lara denunció que tuvo que suspender la interpelación al ministro Mauricio Medinaceli por no contar con abogados ni técnicos, y reveló el extremo de su precariedad: «Tuvimos que rogar para que nos entreguen vales de combustible».
En un mensaje desesperado, pidió una reunión al ministro José Luis Lupo. «Le pedimos que se ponga la mano en el corazón y entienda que la patria es primero (…) voy a seguir insistiendo, no es porque me esté humillando, sino porque tengo que hacerlo por el pueblo boliviano», afirmó.
El triunfo de la estrategia de Paz
La soledad y la inoperancia de Lara son la prueba del éxito de la estrategia del presidente Rodrigo Paz. Con el Decreto 5552, no solo lo ha neutralizado políticamente, sino que lo ha convertido en un «empleado» del ministro Lupo, como el propio Lara denunció. Violando la constitución.
El vicepresidente ha anunciado que activará acciones constitucionales contra el decreto, al que califica de «venganza» por sus denuncias de corrupción en YPFB. Sin embargo, sin personal, sin presupuesto y ahora sin su principal aliado, su capacidad de fiscalización y de contrapeso político ha quedado reducida a la mínima expresión, dejándolo solo en una batalla desigual contra todo el aparato del Estado.
