Willam Octavio Flores/EL ANDALUZ
El acceso al carnet de discapacidad se ha convertido en un verdadero desafío para las personas con autismo en el municipio de Tarija. A pesar de los avances en materia de inclusión, persisten obstáculos burocráticos y falta de sensibilización que dificultan el reconocimiento oficial de esta condición y el acceso a servicios especializados.
Según reveló Gerardo Blass, encargado de la oficina de personas con discapacidad del municipio de Tarija, la obtención del carnet de discapacidad representa un verdadero reto para las personas con autismo en la ciudad.
Blass explicó que «no todas las personas que tienen autismo reciben el carnet o tienen el carnet de discapacidad”, lo cual genera una serie de complicaciones y limitaciones.
El problema radica en el proceso de calificación y determinación del grado de discapacidad, que se realiza en base a una tabla de baremo estandarizada. “Esta tabla expresa el porcentaje y tipo de condición física, mental e intelectual que la persona tiene que tener de discapacidad para acceder al tema del carnet”, detalló el funcionario municipal.
En el caso específico del autismo, Blass señaló que la calificación depende en gran medida de la gravedad de esta condición en el individuo. “El autismo puede ser leve, moderado, grave o muy grave. En función a eso es que entran al tema del carnet de discapacidad”, explicó.
Esta situación genera que un número considerable de personas con autismo no logre cumplir con los requisitos establecidos para obtener el carnet, lo cual los priva de acceder a diversos beneficios y servicios destinados a las personas con discapacidad reconocidas oficialmente.
“A pesar de que no tienen el carnet de discapacidad, estas personas enfrentan barreras que impiden su educación y el acceso a otro tipo de situaciones”, lamentó Blass, reconociendo las dificultades adicionales que deben afrontar quienes no cuentan con este documento.
Ante esta problemática, la oficina municipal de personas con discapacidad ha asumido el rol de coordinar acciones tanto con las asociaciones que trabajan en el tema del autismo como con aquellas organizaciones que agrupan a personas que no han logrado obtener el carnet.
“Nuestra oficina municipal coordina porque hay elementos que generan barreras, como el tema de la educación o el acceso a otros servicios, a pesar de que no tienen el carnet de discapacidad. Por eso, tenemos el mandato de coordinar con las organizaciones de personas con autismo y también con aquellas que no tienen el carnet”, explicó el encargado municipal.
