Willam Octavio Flores/EL ANDALUZ
La Central de campesinos a la que representa Andres Meriles, determino expulsarlo de sus filas, en medio de una disputa interna por el liderazgo de esa organización matriz del movimiento campesino en el departamento.
Así lo dio a conocer públicamente Ariel Vergara, ex dirigente departamental y nacional de la Federación, quien expresó su preocupación por la situación que “perjudica” al sector.
“Debo hacer conocer públicamente que su comunidad y su central, más de 13 comunidades donde él vive y donde supuestamente era afiliado, sacaron el desconocimiento y la expulsión de su seno sindical”, enfatizó Vergara.
Advirtió que la única atribución que le resta a la Federación es “hacer conocer públicamente” que Meriles ya no ostenta ninguna representación oficial de las bases campesinas tarijeñas.
El ex dirigente campesino fundamentó que la destitución de Meriles se enmarca en el respeto a las determinaciones autonómicas de las comunidades, centrales y pueblos indígenas, amparados en la Constitución Política del Estado.
“Lo dice el Estatuto campesino, se respeta a las autodeterminaciones de cada una de las comunidades. Es determinación de los pueblos, está enmarcado dentro de la Constitución”, argumentó.
Vergara remarcó que, tras este revés orgánico, Meriles “queda suspendido, ya no es más dirigente de la Federación de Campesinos de Tarija”.
En contrapartida, la ex autoridad campesina ratificó que la única dirigencia ejecutiva legítima y reconocida por la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia es la encabezada por Francisco Gutiérrez.
“El único ejecutivo que es reconocido por la Confederación Sindical Única se llama don Francisco Gutiérrez, quien cuenta con todos los respaldos plenos de su directorio y de las demás centrales campesinas provinciales”, enfatizó.
Anticipó que este lunes habrá una reunión de coordinación con Gutiérrez y los otros líderes provinciales “para seguir trabajando en bien de la unidad de la familia campesina del departamento”.
Expulsiones y sanciones
Vergara responsabilizó a Meriles y a Armín Flores de pretender “hacer daño y tratar de dividir” al movimiento campesino tarijeño, pese a que asegura que ninguno de los dos tenía trayectoria ni legitimidad como dirigentes.
“Desgraciadamente estos señores como Meriles y Flores, que nunca han sido dirigentes, lo único que hicieron es entrar y tratar de hacer daño y dividir, cosa que no lograron porque ya fueron censurados, castigados, expulsados desde su comunidad, desde su central”, aseveró.
Remarcó que en el caso específico de Meriles, “fue expulsado el día miércoles y hay documentación que lo voy a hacer llegar a todos ustedes”.
