Willam Octavio Flores/EL ANDALUZ
Mauricio Lea Plaza, asambleísta departamental de Tarija, ha revelado preocupantes cifras que reflejan un significativo déficit en la recepción de ingresos por parte del gobierno departamental durante el año 2023. La situación, según Lea Plaza, impacta directamente en los recursos disponibles para cumplir con los gastos presupuestados.
«El gobierno departamental de Tarija ha recibido 103 millones de bolivianos menos de lo presupuestado para el 2023, lo que equivale al 16% de la renta petrolera programada. Este déficit se compone principalmente de un excedente en el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) de más de 80 millones y una disminución crítica del Impuesto Especial a los Hidrocarburos y sus derivados (IEHD) por 24 millones», explicó Lea Plaza.
A pesar de que el IDH estuvo en línea con las expectativas, la combinación de estos factores ha generado un escenario en el cual el gobierno departamental no ha tenido la capacidad de utilizar los recursos destinados para sus gastos presupuestados. Este déficit afecta directamente al gasto de funcionamiento, que representa el 15% de lo efectivamente recibido.
«Este agujero en las finanzas departamentales no solo impacta al gobierno sino también a la Asamblea Departamental, que debería haber recibido un 16% menos de lo presupuestado. Es un claro reflejo de la disminución progresiva en la producción hidrocarburífera y las exportaciones a Argentina, factores que están afectando nuestra principal fuente de ingresos», subrayó Lea Plaza.
El asambleísta advierte sobre la posibilidad de que la renta petrolera en la región alcance niveles críticos en los próximos dos años, señalando la necesidad de tomar medidas estratégicas para abordar esta situación financiera compleja.
La disminución de los precios del barril de petróleo y la producción reducida se han consolidado como factores clave en la situación actual, generando preocupación entre analistas y sugiriendo la posibilidad de que la renta petrolera llegue a cero en los próximos años.
